Alemania ha suspendido la entrega de los submarinos a Israel en medio del escándalo de corrupción. La anulación del contrato, valorado en 1.500 millones, se debe a una investigación por corrupción en los contratos con ThyssenKrupp, que implicaría a la comitiva del primer ministro Benjamin Netanyahu.
Alemania ha decidido evitar la firma de un memorando de acuerdo para la entrega de tres submarinos a Israel, una acto que se iba a formalizar la próxima semana, y que no se hará debido a esta investigación, que tiene raíces en la “expansión del escándalo de corrupción” que salpica varios acuerdos navales multimillonarios entre Berlín y el régimen de Tel Aviv, según ha publicado el diario israelí Yedioth Ahronoth.
El contrato de compra se firmó en febrero del pasado 2016. Esta compra se realizaba después de comprar seis submarinos también a Alemania, país que ha decidido ahora «posponer indefinidamente» la última firma. El Gobierno de Israel había decidido adquirir otros tres submarinos para reemplazar a otros con el tiempo, pero el Ministerio de Defensa no vio tal urgencia.
La suspensión se produce después de que se revelara que el delegado de ThyssenKrupp en Israel, Michael Ganor, sobornara a altos responsables políticos y militares para que compraran estos tres submarinos. Alemania ha podido cancelar el acuerdo debido a que se firmó una cláusula que especificaba que el contrato sería anulado si se comprobaba que había habido sobornos.
Ganor, detenido la pasada semana por casos de fraude, blanqueo y conspirar para cometer un crimen está bajo custodia de la policía israelí. Asimismo, el delegado de ThyssenKrupp en Israel estaría negociando para rebajar la condena. Estos submarinos estarían equipados para transportar cabezas nucleares.
