El cambio de Gobierno en España, tras una moción de censura de Pedro Sánchez, tiene severas consecuencias para Aena. Su valor en Bolsa ha perdido 1.500 millones de euros, un rejón del 6,4% desde los máximos históricos.
El principal temor de los inversores en Aena, controlada en un 51% por el Estado, se centra en el plan estratégico de la compañía. El 29 de mayo, apenas unos días antes de materializarse la moción de censura, el presidente de Aena entrega su plan estratégico, basado en dos pilares fundamentales: inversión y dividendo.
En concreto, pese a las deficiencias en algunos servicios de los aeropuertos, como el de seguridad en El Prat de Barcelona, la compañía cotizada aseguró el pago de un 80% del beneficio a los accionistas, un dividendo de más de 1.000 millones de euros, una exigencia pedida por los fondos de inversión a los gestores del ente público. Aena, desde su salida a Bolsa, se ha convertido en una gallina de huevos de oro para los accionistas, no solo por el incremento espectacular de la acción, más de un 100% en apenas cuatro años, sino por su jugosa retribución a sus inversores, la mayoría fondos de inversión que tratan de obtener la máxima rentabilidad de su dinero.
El pasado 8 de junio Aena inició el camino bajista, con un desplome del 4%, debido a la preocupación por su plan estratégico. De hecho, el gestor aeroportuario es de las pocas grandes empresas públicas que aún no tienen asignado un nuevo presidente, cargo que ostenta Jaime García-Legaz, hasta que José Luis Ábalos, ministro de Fomento, proponga un nuevo candidato. Ya se ha cambiado la cúpula de Adif, Correos y Renfe, entre otros, pero no aún el de una de las mayores cotizadas del IBEX 35.
De hecho, Aena no ha entregado oficialmente aún su plan estratégico. «Permanecemos a la espera», han apuntado fuentes de la compañía a Intereconomía. En la compañía pública aún no conocen los planes de Ábalos para Aena, que pese a asegurar que se mantendrá al menos este año el plan estratégico, no se descarta que tome drásticas medidas, más después de que el propio PSOE haya criticado abiertamente el dividendo del gestor aeroportuario.
Un patinazo en falso podría desencadenar la huida masiva de los fondos de inversión
Entre los inversores institucionales de Aena se encuentran Deutsche Bank, HSBC, Christopher Anthony Hohn y The Children’s Investment Master Fund. Según fuentes del mercado consultadas por Intereconomía.com, no podría descartarse el peor escenario: la huida de estos accionistas poniendo en venta su participación en Aena en caso de que haya finalmente un recorte drástico del dividendo, una exigencia que les ha costado conseguir y plasmar en el nuevo plan estratégico de la compañía.
Estos fondos, incluso vendiendo las acciones a la mitad de precio obtendrían plusvalías, por lo que no se descarta la posibilidad. Si bien, todo dependerá de la decisión que adopte Ábalos y el nuevo presidente de la entidad.
Y es que, desde su salida a Bolsa, el gestor aeroportuario casi triplica el precio de sus acciones, hasta un 184% más respecto a los 58 euros con los que comenzó su andadura bursátil en 2015. El Gobierno obtenía más de la mitad del dividendo, pero los fondos exigían aumentarlo, tal y como contempla el nuevo plan estratégico, que debía haberse presentado antes de junio, y que ahora se encuentra paralizado por completo.
La estrategia de Aena pasaba por ampliar y adecuar la capacidad en los aeropuertos prioritarios; aprovechar los activos inmobiliarios disponibles; rediseñar los espacios comerciales; y atraer tráfico internacional, sobre todo desde Asia, a los aeropuertos de Madrid y Barcelona. Ahora queda todo en entredicho.


