Argelia reclama a Iberdrola y General Electric 270 millones por los sobrecostes y retrasos en la faraónica planta de ciclo combinado Koudiet. Iberdrola ha llegado a amenazar con llevar a Argelia ante un tribunal de arbitraje para evitar el pago de este dinero y asegura que no dotará los 184 millones de euros que corresponden a su filial porque está segura de ganar.
No obstante, en caso de tener que pagar crearía un agujero de 270 millones en el balance de la eléctrica presidida por Ignacio Sánchez Galán. El proyecto se adjudicó por 1.470 millones de euros a un consorcio liderado por Iberinco, filial de Iberdrola, y General Electric. Se construyó entre 2008 y 2013 con un sobrecoste de 270 millones de euros, un dinero que Argelia no está dispuesta a perder y que reclama a las dos compañías eléctricas.
Iberdrola y General Electric exigieron a Argelia el pago de los sobrecostes con la amenaza de acudir a tribunales internacionales. Argelia, un país que ya ha liado en estas plazas con empresas españolas y además con éxito, como los 1.900 millones que tuvo que pagar Gas Natural a la pública Sonatrach, ha exigido el pago de 273 millones a las dos eléctricas por las obras del citado proyecto. Esta cuantía es ahora del doble de lo que exigió en un principio cuando se les entregaron las llaves del Koudiet en 2013, según informa El Confidencial. Las sanciones de Argelia se deben «al retraso y los sobrecostes en la ejecución del proyecto».
Iberinco ha asegurado a El Confidencial que «dichas diferencias se encuentran actualmente en fase de resolución amistosa entre las partes, sin que haya sido presentado arbitraje alguno por el momento. Iberdrola Ingeniería confía en que las discusiones que se están manteniendo con el cliente lleguen a buen fin y que en los próximos meses se alcance un acuerdo».
Asimismo, lejos de seguir un criterio de prudencia, Iberdrola ve tan improbable la sanción que «no ha dotado provisión alguna en el balance consolidado del ejercicio» por este motivo, ni tampoco «ha registrado ninguna cuenta a cobrar adicional a la derivada del precio de venta del contrato». Argelia esperaba incrementar en un 18% la capacidad de generación del país con este proyecto.


