La central nuclear de Almaraz se juega su futuro en los próximos días. Entre sus propietarios. Endesa, Iberdrola y Naturgy hay división sobre el plazo de la prórroga, así como entre los trabajadores que piden que se alargue su vida más de 40 años. La ministra dijo primero que se prolongaría por cuatro años. Ahora ya no lo sabe con certeza.
La ministra para la Transición Ecológica, Teresa Ribera, se ha reunido este lunes con los responsables de Iberdrola, Endesa y Naturgy para abordar la situación y las perspectivas de las centrales nucleares, según ha informado a Efe fuentes conocedoras de la reunión.
Al encuentro han acudido el presidente de Iberdrola, Ignacio Galán, y el de Naturgy, Francisco Reynés.
Desde el Ministerio para la Transición Ecológica han señalado, por su parte, que esta reunión es una más de las que habitualmente tienen desde el departamento con representantes del sector energético.
La reunión se ha producido en la víspera de que mañana se reúna la Asamblea de Propietarios de la central nuclear de Almaraz, participada en un 53 % por Iberdrola, en un 36 % por Endesa y en un 11 % por Naturgy, que mantienen discrepancias sobre el periodo por el que solicitar el nuevo permiso de explotación.
La convocatoria de la Asamblea de Propietarios de Almaraz se hizo después de que en la última reunión de la junta de administradores no se llegara a un punto de acuerdo sobre el plazo por el que pedir la extensión del permiso.
La nueva autorización de explotación de la planta tiene que solicitarse antes del próximo 31 de marzo, si quieren sus propietarios quieren que continúe operativa.
Naturgy, en la última reunión de la junta de administradores, celebrada en diciembre, pidió la convocatoria de una asamblea extraordinaria de la Asamblea de Propietarios, petición a la que se sumó Iberdrola.
En esa asamblea, que se celebrará mañana, se discutirá sobre la solicitud de prórroga, aunque no es previsible que haya una decisión definitiva.
La ministra Ribera, como buena ‘miembra’ del Gobierno de Sánchez, rectificó. Primero dijo que sólo prorrogaría Alamaraz por cuatro años. Ahora ya no está tan segura y ha generado la incertidumbre entre las empresas y los trabajadores
Iberdrola y Naturgy defienden que el nuevo permiso de explotación se solicite sólo por cuatro años, que es cuando la planta de Almaraz llegaría a los cuarenta años de operación, el final de la vida útil fijado en la actualidad para las centrales nucleares y el plazo máximo hasta el cual inicialmente la ministra para la Transición Ecológica, Teresa Ribera, expresó su intención de que funcionen las plantas nucleares.
No obstante, posteriormente, la ministra, como buena ‘miembra’ del Gobierno de Sánchez, rectificó. Dijo que el calendario para que las centrales dejen de operar dependerá de los escenarios climáticos y que su cierre será ordenado. Lo único que ha conseguido la responsable de la política energética de España es inyectar más incertidumbre en el sector, como ya lo hizo en otro sector como el automovilístico con su guerra al diésel, y otros, donde nada tienen que ver sus competencias, como en los toros, partidaria de su prohibición.
Endesa, por su parte, quiere que se pida el permiso por diez años, que ha venido siendo el periodo habitual por el que se han renovado, mientras que sus socios defienden que sea por cuatro años pues si se hace a diez años las inversiones que se requerirán serán mayores y podría haber perjuicios, si al final las nucleares tienen que cerrar al final de su vida útil de 40 años.
En España hay en la actualidad cinco centrales nucleares operativas –Almaraz, Vandellós, Ascó, Cofrentes y Trillo- con siete reactores y si no se les extendiera su vida útil más allá de los 40 años, cerrarían entre 2023 (Almaraz) y 2028 (Trillo).
Los trabajadores de Almaraz inmersos en la incertidumbre
El comité de empresa de la Central Nuclear de Almaraz (CNA), en Cáceres, cree que las empresas propietarias de la instalación -Endesa, Iberdrola y Naturgy- no tomarán mañana ninguna decisión concreta, en el marco de la Junta Extraordinaria convocada para este martes, 29 de enero.
En declaraciones a Efe, el presidente del comité de empresa de la CNA, César Vizcaíno, ha argumentado que las propietarias de la central cacereña están pendientes de conocer el contenido del Plan Integrado de Energía y Clima (PIEC) que el Gobierno central tiene que presentar a Bruselas y que marcará los pasos a seguir en los próximos años en el sector energético español.
«Las empresas eléctricas están igual que nosotros, es decir, a la espera de conocer qué contempla el citado plan, por lo que no creemos que mañana vayan a tomar ninguna decisión de ningún tipo», ha aseverado Vizcaíno.
Ha hecho hincapié en que todos los trabajadores «están deseando salir de esta incertidumbre», a la vez que ha anunciado que «seguirán luchando por la prosperidad» de la comarca del Campo Arañuelo y la continuidad de la instalación nuclear.
Por otra parte, la sección sindical de UGT en Almaraz-Trillo y el secretario de Organización de UGT-FICA de Extremadura, Leocadio Núñez, han trasladado hoy su preocupación por el futuro de la planta al presidente de la Empresa Nacional de Residuos Radioactivos (Enresa), el extremeño José Luis Navarro.
A este respecto, César Vizcaíno ha explicado que la reunión ha transcurrido en un ambiente «distendido y cordial», si bien no se pueden sacar conclusiones importantes sobre el desmantelamiento de la central nuclear, «ya que Enresa también está pendiente» de la presentación del Plan Integrado de Energía y Clima.
«No obstante, hemos aprovechado para trasladarle la incertidumbre y la intranquilidad que tenemos y que queremos que Almaraz continúe más allá de los 40 años de vida, porque es la central más segura de Europa, está técnicamente preparada y se están haciendo las inversiones necesarias, así como el relevo generacional», ha afirmado Vizcaíno.
Por último, ha anunciado que UGT Extremadura mantendrá pasado mañana un nuevo encuentro, esta vez con el presidente del Foro Nuclear, Ignacio Araluce, que dirigió la CNA desde 1988 hasta 2002.
«Está claro que no vamos a estar de brazos cruzados mientras se resuelve el futuro de la Central Nuclear de Almaraz», ha concluido Vizcaíno.


