Esta rebaja en la segunda oferta de Takeda fue provocada porque los bancos acreedores de Valeant presionaron a la farmacéutica para que venda Salix debido a las dificultades económicas por la que atraviesa. Takeda, además, se comprometía a pagar la compra de una una sóla vez, no como en la primera oferta, que contemplaba varios plazos. De los 9.300 millones de dólares, se desembolsarán 8.400 millones y el resto corresponderá al pago de royalties.
Valeant rechazó tanto la primera como la segunda oferta por considerar ambas muy bajas.
Por su parte, Allergan ha intentado en varias ocasiones la compra de Valenat. El sector de la biotecnología es uno de los más activos en Estados Unidos en fusiones y adquisiciones.


