José María Álvarez-Pallete, presidente de Telefónica, ha dado un golpe de mano en la mesa europea de las telecomunicaciones con la fusión entre O2 y la estadounidense Liberty Global, que augura un cambio en el liderazgo en las telecomunicaciones en el Reino Unido, donde no solo BT podría pasar a un segundo plano, sino también otras grandes empresas del sector. Es, según palabras del propio ejecutivo, la mayor operación corporativa en la historia del grupo español de telecomunicaciones que sacudirá todo el mercado y obligará a otras empresas a mover ficha.
El mercado británico, dominado históricamente por BT, debe acomodar ahora a la gran compañía resultante de la unión de O2 y Virgin Media, los negocios de Telefónica y Liberty Global en este país, respectivamente, tras la estrategia diseñada por el presidente de Telefónica, José María Alvarez-Pallete.
Las dos compañías han indicado que esta fusión dará lugar al mayor operador del Reino Unido por número de clientes, con 46,5 millones de suscriptores de vídeo, banda ancha y conectividad móvil, frente a los 46,3 millones de BT (cifras a cierre de 2019). Es la gran operación corporativa de 2020 y se ha producido en plena crisis mundial del coronavirus, con muchas empresas paralizadas o semiparalizadas, y muchas contribuyendo a la lucha del virus con su ayuda incondicional a los Gobiernos, con la compra de material sanitario o asumiendo ERTE para no despedir a sus trabajadores en un momento de fuerte merma de sus ingresos.
El propio presidente de Telefónica, José María Álvarez-Pallete, ha considerado que la unión al 50 % de su filial británica O2 con Virgin Media, de Liberty Global, es «la mayor operación corporativa en la historia» de su compañía, por lo que es «un día para disfrutar».
Pallete ha reiterado sus motivos de celebración durante una videorrueda de prensa tras el anuncio en la misma jornada tanto de resultados trimestrales como del acuerdo con Liberty.
Un acuerdo que Pallete ha cifrado en unos 38.000 millones, porque al valor de las dos compañías le ha sumado los más de 6.000 millones de sinergias.
Por tanto, a su juicio, supera a los 26.000 millones de euros de la operación por la que hace 14 años Telefónica se hizo con O2.
Pallete ha remarcado también que la operación corporativa es la mayor del mundo en lo que va de 2020 y la mayor en el Reino Unido en el último lustro.
Ante la cotización bursátil a la baja en la sesión, Pallete ha indicado que podía deberse a que la operación fue «filtrada» a la prensa en los últimos días, y que entonces había tenido su repercusión en la bolsa en los días anteriores.
Pallete ha indicado que las sinergias entre 02 y Virgin Media serán «tangibles» pronto, con el 75 % de ellas reflejadas en los próximos 42 meses.
O2 y Virgin Media se regirán por un consejo de administración de 8 miembros, cuatro aportados por Telefónica y cuatro por Liberty, cuyo presiente no ejecutivo será rotatorio cada dos años, en los dos primeros propuesto por la sociedad estadounidense.
Ese consejo tendrá la facultad de decidir la estrategia de marca, si conservar ambas, o si decantarse por una, la otra o una nueva, según ha explicado el consejero delegado de Telefónica, Ángel Vilá.
Tanto Pallete como Vilá creen que la fusión de O2 y Virgin tiene «bastantes posibilidades de ser aprobada» por los reguladores, europeo y británico.
En un primer momento el expediente lo verá Bruselas, que presumiblemente lo remitirá a Londres, según ha señalado Pallete, quien pronostica que seguramente el visto bueno llegará en el segundo trimestre de 2021.
A juicio del presidente de Telefónica, no existe «ningún ángulo» de la operación de «joint venture» que no supere las regulaciones de competencia de Bruselas y Londres.
En ese sentido, ha apuntado que siguen existiendo en Europa unos 450 operadores de telecomunicaciones, que, en su opinión, «no caben», ante los nuevos despliegues de infraestructuras.
A cierta distancia se sitúan otros competidores, como Sky, Vodafone, Three y TalkTalk, que contaban hasta esa fecha con 22,7, 20,2, 11,6 y 9 millones de suscritos a esos servicios, respectivamente.
Asimismo, Telefónica y Liberty Global estiman que la nueva compañía facturaría hasta 11.000 millones de libras (unos 12.570 millones de euros), lo que le situaría en segunda posición, por detrás de BT, que ingresó 13.500 millones de libras (14.910 millones de euros) en 2019.
En este apartado, O2-Virgin también tendría una ventaja significativa sobre Sky, Vodafone, Three y TalkTalk, que facturaron 9,4, 5,5, 2,4 y 1,6 millones de libras, respectivamente.
En cuanto a ganancias, Telefónica y Liberty prevén que el resultado bruto de explotación (oibda) subirá hasta los 4.100 millones de libras (4.693 millones de euros), frente a los 4.200 millones de libras de BT (4.806) y los 2.500 millones de Sky (2.861).
El oibda de Vodafone en 2019 se situó en los 1.200 millones de libras (1.373 millones de euros), el de Three fue de 700 millones de libras (801 millones de euros) y el de Talktalk de 200 millones de libras (228 millones de euros).
Otros observadores independientes también prevén que este nuevo macrooperador en el mercado británico se convertirá en un rival directo de BT, propietario del operador de móvil EE, con un valor de negocio estimado en 24.000 millones de libras (30.000 millones de dólares o 27.400 millones de euros).
Según un informe del banco Goldman Sachs citado por medios locales, esta fusión formaría el primer operador del país en términos de ingresos por servicios, con una cuota del 34 %, frente al 32 % de BT, el 18 % de Vodafone y el 9 % de Three.
