Bankia ha formalizado este viernes la venta de Torre Cepsa a Muscari, sociedad propiedad de Khadem al Qubaisi, que, a su vez, la ha revendido a Pontegadea, por unos 490 millones de euros. Con esta operación Amancio Ortega amplía su imperio inmobiliario.
La opción de compra se había firmado directamente con Muscari, sociedad perteneciente a Al Qubaisi, que en ese momento presidía Cepsa, y es esta empresa quien ha formalizado la operación, cuyo importe no ha trascendido.
Como parte de este mismo movimiento corporativo, Muscari ha vendido la torre a Pontegadea por unos 490 millones.
La torre, diseño de Norman Foster, era propiedad de Bankia desde 2007, cuando se la compró a Repsol por unos 815 millones de euros, cuando aún estaba en construcción y poco antes del estallido de la crisis.
En 2013, Bankia la alquiló a Cepsa, propiedad del fondo de Abu Dhabi Ipic, para que la petrolera estableciera en ella su sede central y ya entonces estableció una posibilidad de que el Muscari -que fue quien realizó la operación- ejerciera una opción de compra sobre el edificio.
El contrato establecía un periodo de alquiler de ocho años prorrogables otros siete, y que el inquilino pudiera ejercer en 2016 una opción de compra,cuyo plazo de ejecución vencía el 30 de septiembre, sobre el inmueble, con el fin de asegurarse unos ingresos a futuro como parte de los requisitos que le exigían para recibir ayudas públicas.
Este mes, el arrendatario comunicó a Bankia su intención de ejercer dicha opción para posteriormente vender el edificio a un tercero, que tendrá que mantener las condiciones de arrendamiento en su día firmadas con la entidad financiera.
Pontegadea gana la operación
Entre las ofertas recibidas, la presentada por Pontegadea fue la preferida por Muscari a pesar de no ser la más elevada económicamente, según fuentes conocedoras de la operación, que han subrayado que, entre otras cuestiones, el fondo habría valorado la liquidez del inversor y su seriedad a la hora de hacer su elección.
Según dichas fuentes, la torre que ocupa Cepsa, en su día conocida como «Torre Foster», es uno de los mejores activos inmobiliarios de España y el hecho de que se la vaya a quedar un inversor español de la talla de Ortega muestra su apuesta por el país y es una señal de que es interesante invertir en él.


