La presidenta del Banco Santander, Ana Botín, no teme la competencia, «incluso la de las tecnológicas», aunque sí exige una «competencia justa» y que se apliquen las mismas reglas a todos los actores del sistema financiero.
«Necesitamos urgentemente un marco legal europeo para los datos que nos regule a todos por igual. No importa quién eres, sino lo que haces. Actualmente no hay unas reglas de juego uniformes. Al final acaba afectando al consumidor«, ha afirmado Botín. Tras definirse como «proeuropea», Botín ha lamentado que Europa vaya por detrás de China y EE UU en algunos ámbitos, como por ejemplo la carencia de «un mercado único de servicios».
«Cuando creamos algo, tenemos que adaptarlo país a país y esto tiene mucho que ver con la regulación bancaria y cómo se implementa«, ha indicado la presidenta de Banco Santander, quien ha asegurado que «la transformación digital no es una opción, debe ser el objetivo de todos».
En la misma línea se ha expresado el presidente del BBVA, Francisco González, quien ha defendido la necesidad de establecer una «nueva regulación global» que permita beneficiar a la sociedad de las posibilidades de la era digital, y reconoció que las empresas que en la actualidad controlan los datos, «controlan el mundo».
«Vivimos una revolución sin precedentes que puede crear una era de bienestar sin igual si avanzamos en una nueva arquitectura legal», señaló desde Bruselas, donde participa en la reunión del Instituto de Finanzas Internacionales.
En el panel «La visión de la alta dirección: mercados financieros», González recalcó que «el control sobre los datos que hoy tienen los gigantes de la red» o casos como el de Facebook y la filtración masiva de información a Cambridge Analytica «revelan la necesidad de nuevas normas». «Quien controla los datos, controla el mundo», afirmó, para a continuación añadir que si no se modifica la legislación, «gran parte de la riqueza que se va a crear se va a concentrar en muy pocas manos y eso es muy negativo para la sociedad en su conjunto».
En opinión del banquero, la regulación digital actual «a menudo tiene enfoques divergentes entre sectores, en temas críticos como ciberseguridad, infraestructuras en la nube, privacidad de datos e inteligencia artificial». «Por todo ello, es necesario crear organismos globales encargados de definir unos principios comunes», subrayó.


