El vídeo del atracador al supermercado en As Lagoas

Empresas 14/01/2017

Las imágenes del vídeo recogido por las cámaras de un supermecado de As Lagoas muestran al atracador armado y realizando disparos en una de las líneas del establecimiento.
El sospechoso, un vasco de 35 años y que responde al nombre de Carlos Stefano G.I, gritaba en euskera, por lo que quizá los allí presentes confundieron sus gritos con un posible yihadista. No obstante, tanto la Policía como la cadena de supermercados Mercadona han descartado la motivación religiosa, más cuando el hombre se había apoderado de 1.200 euros de las cajas.
Un testigo, un empleado, afirma que el hombre gritó en árabe «Alauh Akbar» (Alá es grande), aunque la Policía no lo ha recogido, como tampoco lo cree Mercadona.
Las imágenes muestran como el hombre entra en el establecimiento a las 14:04 horas, armado con una escopeta de caza de calibre 12 y dos cañones, sembrando el pánico. El sospechoso y cliente habitual, que ya ha pasado a disposición judicial, disparó varias veces sin producir ningún herido.
Carlos Stefano, según varios empleados, acudía de forma asidua al Mercadona, incluso llegaba a entrar hasta cuatro veces al día para comprar mercancías de poco valor. La última vez había comprado pimientos antes de volver armado.

Entre sus pertenencias, la Policía se incautó de una botella de Aquarius llena de gasolina y una caja con nueve cartuchos, junto a otros dos en los bolsillos.
Dentro del establecimiento realizó hasta cuatro disparos al techo, provocando la huida de los más de 20 trabajadores y clientes que estaban en el local. Según publica La Región, zonas del supermercado y portales contiguos fueron el refugio encontrado por quienes salieron despavoridos por las detonaciones.
La Policía afirma que el sospechoso comió un plátano y cogió el dinero de la caja, unos 1.200 euros.
El asaltante se topó con un policía local de paisano, Carlos Pérez. El atracador le llegó a disparar, pero el blindaje de la puerta impidió una tragedia mayor. Acto seguido, el atracador volvió a comerse una pieza de fruta y dejó el arma en un mostrador, momento aprovechado por los agentes de la Policía Nacional allí desplazados para inmovilizarle, después de que Carlos Stefano se hubiera rendido y tumbado en el suelo.
Esta acusado de cinco delitos, como robo con violencia, atentado a la autoridad, daños y homicidio doloso en grado de tentativa y tenencia ilícita de armas.

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