Audi presenta el Audi Q8 concept en el Salón Internacional del Automóvil de Norteamérica

Empresas 10/01/2017

Audi presenta el Audi Q8 concept en el Salón Internacional del Automóvil de Norteamérica (NAIAS) 2017. Con este modelo el fabricante de vehículos premium entra en un nuevo segmento reservado a los SUV de gran tamaño.
El Q8 concept representa el prestigio máximo. Combina la habitabilidad típica de un SUV con las líneas emocionales de un coupé. La propulsión viene de la mano de un potente y muy eficiente sistema híbrido enchufable, que desarrolla una potencia de 445 CV (330 kW) y un par máximo de 700 Nm. Este concept car será la base para un modelo que Audi producirá en serie y lanzará al mercado en 2018.
La vista frontal del Audi Q8 concept, con sus 2,04 metros de anchura, es ya de por sí impresionante. La característica distintiva desde esta perspectiva es la parrilla Singleframe octogonal con inserciones en nido de abeja. Su formato es bastante más ancho que en los actuales modelos Audi de producción en serie. Seis barras verticales dobles estructuran la parrilla del radiador, que al mismo tiempo enfatizan su altura. Un borde pintado en un color de contraste enmarca dicha parrilla. Las entradas de aire tienen una apariencia dinámica y profunda, similar a las tomas de una turbina. Una lámina de aluminio destaca en el borde inferior del paragolpes delantero.
Los faros planos y en forma de cuña del Audi Q8 concept se integran progresivamente en el exterior y se conectan, desde el punto de vista del diseño, con las tomas de aire que tienen alrededor. Cada una de las unidades individuales de iluminación lleva una cubierta de vidrio, pero el conjunto del faro está abierto.

El interior del Audi Q8 concept ofrece un enorme espacio para cuatro personas, así como para sus respectivos equipajes. El maletero tiene una capacidad de 630 litros. Las ensanchadas líneas del habitáculo le proporcionan un ambiente deportivo a la vez que elegante. En el túnel central hay una consola que parece flotar sobre éste. En ella va ubicada la palanca de cambios con mando por cable, con la que el conductor maneja la transmisión tiptronic de ocho velocidades de forma puramente electrónica. La apariencia de dicha consola se asemeja a la popa de un barco de vela.
Un gran arco horizontal recorre el borde inferior del parabrisas y enmarca los asientos del conductor y del pasajero que va sentado delante, sin interferir en el espacio de ellos. Los asientos delanteros deportivos, así como los dos asientos individuales de la parte de atrás, están formados por segmentos que aparentan ser cuerpos geométricos separados, desde las envolventes zonas laterales hasta los reposacabezas. Una tira horizontal de aluminio divide los respaldos a la altura de la línea de hombros de la ventanilla.
El panel de instrumentos, con un marcado carácter horizontal, va descendiendo en diferentes etapas hacia el interior del vehículo. La zona central de control y las pantallas están integradas en lo que se conoce como «black panel», una pieza negra brillante enmarcada por un perfil de aluminio. Cuando permanece apagado, el monitor queda incrustado de forma invisible en la superficie y las líneas fluyen con armonía. Cuando la pantalla está en funcionamiento también queda perfectamente integrada en la línea de diseño. En la zona de los pasajeros delanteros, el «black panel» enmarca un logotipo gráfico de quattro. Las inserciones en forma de flecha de las puertas dan expresividad al diseño. Las barras de aluminio a modo de adornos que están integrados en ellas sirven como tiradores para la apertura de las puertas. Cuando está oscuro, una tira de LED ilumina el interior con una luz blanca.

Los colores y materiales del Audi A8 concept proporcionan una atmósfera agradable y deportiva. Uno de los puntos destacados es el diseño tridimensional que encontramos en el panel de instrumentos, en las puertas y en el suelo. Se trata de aplicaciones de carbono de en acabado brillante con una estructura de tejido abstracto nuevo, junto con tiras y marcos de aluminio que hacen resaltar el conjunto. Su acabado cepillado es relativamente oscuro. El brillo aumenta gradualmente desde el techo hacia la consola central con distintas sombras de grises, que van del gris acero al gris plata pastel.
Los materiales técnicos del Audi Q8 concept contrastan con las suaves superficies. Los asientos van cubiertos por una combinación de cuero Nappa y cuero Nubuk, ambos en tono plata pastel. La tapicería cambia en la línea que divide los respaldos de los asientos: en ese punto, el interior pasa a ser el exterior. Los reposacabezas están forrados con un tejido estructurado de un color similar al que tienen los elementos de cuero.
La arquitectura interior del Audi Q8 concept se funde con un innovador concepto de pantallas y mandos de control. La información y los diferentes comandos se encuentran principalmente en las pantallas táctiles de un potenciado Audi virtual cockpit y del head-up display con apariencia analógica. Todas las pantallas se caracterizan por un nuevo «diseño digital» que se concentra sistemáticamente en las cosas más significativas.
El head-up display de apariencia analógica proyecta imágenes importantes al parabrisas, dentro del campo de visión directo del conductor.
El nuevo Audi virtual cockpit es incluso más dinámico, gracias a sus nuevas funciones, y tiene una resolución de pantalla de 1.920 x 720 píxeles, lo que hace que los gráficos tengan más detalles de los que nunca han tenido. En el modo «auto» del display, la pantalla TFT de 12,3 pulgadas ofrece un generoso espacio para mapas, listas e información adicional. En la vista completa del mapa se puede observar la ruta seleccionada. Cuando se realiza zoom, se muestran en 3D la posición actual y los alrededores. Por medio de los botones del volante, el conductor puede cambiar al modo «performance». En dicho modo las agujas del velocímetro y del medidor de potencia aparecen en una pantalla tridimensional acortada.
Todos los demás monitores del Audi Q8 concept son táctiles. Audi ha sido capaz de reducir el número de botones, interruptores y mandos gracias a las pantallas táctiles.
El monitor MMI colocado en el centro del salpicadero se utiliza para controlar el sistema de información y entretenimiento y para la configuración del vehículo. La pantalla para el sistema de climatización está integrada dentro de la sección diagonal de la consola central. La muñeca del conductor puede descansar cómodamente sobre la palanca de la caja de cambios tiptronic de ocho velocidades mientras está usando esta pantalla. Si los sensores del asiento detectan que hay un pasajero sentado delante, la pantalla táctil muestra sus configuraciones de climatización. Esta función no está disponible cuando el conductor viaja solo. Otra pantalla táctil está reservada para las funciones de iluminación.

El Audi Q8 concept utiliza tecnologías de producción en serie para el sistema de propulsión y de suspensión. Su uso en este prototipo demuestra, una vez más, la importancia que tienen. El sistema de propulsión híbrido enchufable combina unas prestaciones deportivas con la más alta eficiencia. El motor de combustión es un 3.0 TFSI que desarrolla 333 CV (245 kW) de potencia y un par máximo de 500 Nm. Por su parte, el motor eléctrico genera 100 kW de potencia y 330 Nm. Junto con un desacoplador, va integrado en la caja de cambios tiptronic de ocho velocidades. En conjunto el sistema consigue 449 CV (330 kW) y 700 Nm de par. El Audi Q8 concept acelera de 0 a 100 km/h en 5,4 segundos y es capaz de alcanzar una velocidad máxima de 250 km/h. De acuerdo con los estándares de homologación que se aplican a los vehículos híbridos enchufables, su consumo es de sólo 2,3 litros de combustible por cada 100 kilómetros recorridos en el ciclo europeo NEDC, lo que corresponde a 53 gramos de CO2 por km.
La batería de iones de litio está situada en la parte trasera y se compone de 104 celdas prismáticas. Gracias a su capacidad de 17,9 kWh, el coche consigue una autonomía en modo eléctrico de 60 kilómetros, mientras que la autonomía total utilizando también el motor TFSI es superior a los 1.000 kilómetros. Para cargar la batería por completo con una toma de salida de 7,2 kW se necesitan, aproximadamente, dos horas y media.
Durante la conducción, el sistema de gestión híbrido controla el estado de funcionamiento del Audi Q8 concept de forma inteligente y flexible. El SUV de gran tamaño puede acelerar con fuerza, circular en modo de marcha por inercia o recuperar velocidad de la manera que sea más adecuada para cada situación concreta. El asistente predictivo de eficiencia, que ya en los modelos de producción en serie ayuda al conductor, proporciona al sistema de gestión híbrido información muy detallada sobre los alrededores de la ruta para lograr ese propósito de máxima eficiencia. También considera para dicha información los datos del recorrido que aporta el sistema de navegación y los servicios Car-to-X que provienen del Audi connect.
El conductor controla el sistema Audi drive select a través de un botón ubicado en el volante con la parte inferior plana, donde también va situado el interruptor para la puesta en marcha y parada del vehículo. Existen tres modos de conducción a elegir: el modo «EV» prioriza la conducción eléctrica, mientras que en el modo «hybrid» la decisión relativa al tipo de propulsión a emplear se deja en manos del sistema de gestión híbrido. En el modo «battery hold» se ahorra la energía eléctrica que hay disponible en un momento determinado para hacer un uso posterior de ella.

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