Los excesos de la banca durante la burbuja inmobiliaria vuelven a ser investigados en los tribunales. Este miércoles se reúne el pleno de lo civil para dirimir sobre el IRPH, el conocido euríbor español, un índice que ha encarecido sin motivo alguno las hipotecas.
Durante los últimos años, las cláusulas suelo, los gastos derivados de la contratación de la hipoteca, las hipotecas multidivisa y el IRPH han sido las batallas judiciales contra la banca. El pleno del Supremo se reúne este 22 de noviembre para abordar este último asunto contra Kutxabank, pero la sentencia con sus fundamentos se conocerá en las próximas semanas.
Se estima que hay más de un millón de contratos referenciados al IRPH, por lo que no se han beneficiado de la caída del Euríbor en los últimos años, hasta marcar mínimos históricos y tasas negativas. En lugar de ello, están pagando un interés más elevado.
La decisión del Supremo no crea jurisprudencia, puesto que es el primer caso que analiza el pleno de lo Civil, pero sí abre la puerta a nuevas demandas, en caso de que se dé la razón a los hipotecados. En caso de que el Supremo falle en contra, la banca se ahorrará indemnizar. Asimismo, habrá que esperar a conocer la sentencia íntegra para saber si aplica o no retroactividad.
El caso llega al Supremo tras distintos fallos judiciales en estancias menores, algunas de ellas contradictorias. La principal causa de estas diferencias es si la banca actuó correctamente a la hora de explicar el IRPH a los futuros clientes. El caso sobre Kutxabank ha llevado un recurso de casación ante el Tribunal Supremo, que debe dilucidar ahora cuál es la línea a seguir.
Las Audiencias Provinciales indican en sus sentencias que debe especificarse en el contrato que la hipoteca está vinculada al índice IRPH, por lo que si aparece, el hipotecado no puede alegar su inexistencia. No obstante, otros jueces indican que pese a que el hipotecado conozca que la hipoteca esté referenciada al IRPH, la banca debe informar al cliente todos los pormenores del índice, como se ha hecho con las cláusulas suelo, donde el Supremo ha tenido que modificar su doctrina y aplicar la retroactividad.
De esta forma, la banca podría verse en un nuevo aprieto si el Supremo obliga a cambiar el IRPH por el Euríbor, recalcular la hipoteca en base al Euríbor y devolver la diferencia. Asimismo, se espera que en caso de dar la razón a los hipotecados se aplique la retroactividad a la firma del contrato. En caso de condena, la banca tendría que hacer frente también a los intereses de demora.
Si el banco ganara en el Supremo, las familias hipotecadas con el IRPH igualmente podrían acudir a la misma vía judicial, ya que no es motivo de jurisprudencia al tratarse de un caso concreto, por lo que el Supremo tendría que investigar un nuevo caso.


