El director del Departamento de Conducta y Reclamaciones del Banco de España, Fernando Tejada de la Fuente, ha admitido este jueves su preocupación ante el «riesgo muy serio» de exclusión financiera en zonas rurales y personas mayores tras el cierre del 40% de las oficinas bancarias desde 2008.
Tras varios años de reordenación bancaria y exigir ajustes a la banca, las entidades financieras han cerrado miles de oficinas en la última década. Desde los máximos de septiembre de 2008, cuando el sector contaba con 46.221 sucursales, la red se ha reducido un 40,2 %, mientras que el número de empleados ha caído drásticamente desde los 278.301 en septiembre de 2008 a los 192.626 de cierre de 2017.
El Banco de España ha asegurado que ha mantenido reuniones con el Imserso para analizar esta problemática, según ha explicado durante su intervención en una jornada sobre Servicios financieros destinados a los consumidores, organizada por el Comité Económico y Social Europeo. «Somos conscientes del problema» y «estamos preocupados», «pero estamos dando los primeros pasos para acotar el problema», ha manifestado.
La AEB, preocupada por la salida de la banca de zonas rurales
De la misma manera, en el acto, el portavoz de la patronal bancaria, AEB, José Luis Martínez Campuzano, ha dicho que la banca también está «muy preocupada» por este problema, y, por ello, las propias entidades están poniendo soluciones como las oficinas, móviles, mediante apertura de cajeros o con agentes comerciales.
En este sentido, Martínez Campuzano ha pedido no confundir exclusión financiera y digital, y para que la segunda no se produzca, ha solicitado al Gobierno que haya un completo acceso a internet en España. En la jornada, Tejada de la Fuente también ha advertido de que, tras la irrupción de nuevos operadores en el sector financiero por la digitalización, el regulador se enfrenta al reto de no permitir ventajas competitivas para algunos actores.
Al respecto, Martínez Campuzano ha pedido que ante la entrada de estos nuevos competidores haya una misma supervisión y regulación, y que esté vinculada a la actividad y no al sujeto que la lleva a cabo.
En el acto, el presidente de Adicae, Manuel Pardos, ha pedido que banca y consumidores sienten las bases para que sus relaciones «tengan un nuevo rumbo».


