El gobernador del Banco de España, Luis María Linde, ha minimizado la huida de empresas en Cataluña, el mayor éxodo empresarial en una región Occidental, superando los registros de Quebec.
Asimismo, asegura que la huida de depósitos no ha sido «muy significativa», pese a que la banca ha tenido que trasladar su sede social a otras regiones de España para cortar la hemorragia.
El gobernador del Banco de España, no obstante, ha advertido que la situación política en Cataluña y «la incertidumbre» que genera puede afectar al crecimiento económico en España y Cataluña. Aunque «es muy pronto» para saberlo, Linde ha minimizado la importancia que han podido tener el cambio de domicilio social de muchas empresas fuera de Cataluña, más de 1.800 desde el pasado 1-O, así como la retirada de depósitos bancarios, «que no ha sido muy significativa».
La salida de empresas, no obstante, no se ha cortado. Este mismo martes Repara Tu Deuda se ha ido a Madrid y se prevé que Freixenet haga lo mismo, ya que reúne a su consejo. En total, las empresas que se han ido tienen un peso del 31% del PIB, así como la salida de depósitos ha llegado a alcanzar los 14.000 millones, y hubiera sido aún peor si la banca no hubiera facilitado el traspaso de cuentas a través de las llamadas «cuentas espejo», es decir, el cliente mantiene su operativa en la misma entidad financiera, pero su cuenta corriente está ubicada fuera de Cataluña.
Linde reconoció a continuación que «la situación política, como es obvio, ha creado incertidumbre sobre una serie de materias, y esto sí que puede afectar a decisiones de consumo e inversión; esa sería la vía por la que pude haber una afectación (en las cifras de crecimiento)», dijo.
El gobernador insistió en que «esa incertidumbre, y cómo se resuelva, eso sí que puede tener impacto«, aunque también matizó que «es muy pronto para saber» si las previsiones de crecimiento se van a ver o no afectadas por la situación.
Hasta ahora, los únicos que habían minimizado este problema eran los independentistas. Aunque el argumento esgrimido era en el número, ya que, según afirman «aún se mantienen 250.000 empresas en Cataluña». Las que se han marchado representan el 31% del PIB de Cataluña y también hay incidencia en el empleo, ya que junto con la sede social y fiscal, se verán obligados a ir la cúpula empresarial, como ha ocurrido ya con Banco Sabadell.
