Una azafata y un comercial ganan al Banco Popular en los tribunales por una hipoteca multidivisa de 235.000 euros referenciados en yenes. La pareja había cambiado de hipoteca tras recibir información del primer sindicato de Tripulantes de Iberia, Stavla.
Según la sentencia, la pareja trataba de beneficiarse de los tipos de cambio del euro-yen antes de la crisis, que eran más ventajosos hasta el estallido de la crisis. En el fallo, el juez ha declarado la nulidad parcial del préstamo, en concreto todas las cláusulas referidas a la multidivisa, así la pareja solo tendrá pendiente de amortizar la diferencia entre los 235.000 euros y el dinero abonado en euros hasta ahora, con un interés del 0,4%, recalculando las cuotas pendientes también en euros. Asimismo, también condena a Banco Popular a incluir en estas cuotas aún no pagadas todas las comisiones y gastos indebidamente repercutidos, junto al interés legal desde la fecha de devengo de cada una de las cuotas. Además, la entidad financiera, ahora en manos de Banco Santander, tendrá que asumir todos los gastos que conlleve la declaración de nulidad.
La pareja, representada por Asufin –asociación que ha llevado a los tribunales al BBVA por cláusulas abusivas en los contratos hipotecarios, como el IRPH- alegaba que desconocía que la tendencia del Euribor había sido bajista y no alcista. Así, desconociendo que la divisa no les supondría ningún ahorro, y tras la imposibilidad de seguir abonando su cuota, acceden a una novación para poder así obtener una carencia. «En toda la vida del préstamo no se realizó ningún cambio de divisa», afirma.
Por su parte, Banco Popular esgrimió en su defensa que ambos fueron informados por el sindicato de ella; y que su desconocimiento se funda en una ignorancia impostada. Esto es porque ambos acudieron a Banco Popular para beneficiarse de las ventajas que se ofrecían en ese momento su colectivo profesional. En este sentido, manifiestan que claramente se advertía en la escritura sobre los riesgos de este préstamo.
A este respecto, y tras el análisis de la escritura, la “advertencia” a la que hace referencia la entidad es muy diferente. Esto es porque se hace constar que la sustitución de la divisa no supondrá “en ningún caso” la elevación del importe del préstamo. Además, tanto el testimonio de los afectados como el de los empleados del banco pudieron acreditar que el Popular hubiese proporcionado a los consumidores información precisa e individualizada.
En consecuencia, el juez estima así la demanda de Asufin en defensa de sus socios por falta de transparencia. Así, el capital pendiente es el resultante de disminuir al principal la cantidad amortizada en concepto de principal e intereses. La hipoteca se recalculará en euros y el banco deberá abonar a los afectados lo percibido en exceso. Todo ello con imposición a la demandada de las costas .
