La caída de Banco Popular no fue acelerada, ni tampoco había cogido por sorpresa al consejo ni a las autoridades financieras. El 27 de abril el banco, presidido entonces por Emilio Saracho, había incumplido los requisitos de capital.
El consejo de la entidad financiera decidió no comunicar al mercado esta terrible situación financiera para no alertar al mercado ni tampoco dar al traste con una posible operación corporativa, ya que estaba negociando con entidades financieras.
«La publicación inmediata de la citada información podría perjudicar gravemente la situación financiera de la entidad, agravando su posición de liquidez, así como dificultar el éxito tanto de las diversas medidas en marcha para incrementar la liquidez del banco […], como de las conversaciones que se vienen manteniendo con entidades interesadas en una potencial operación corporativa», según acordó el consejo entonces, tal y como apuntan las actas a las que ha tenido acceso VozPópuli. «Lo mejor para todos es que esta información no se difunda», había exigido Joaquín Hervada, secretario del consejo.
Sin embargo, la huida de capitales se avivó tras las polémicas declaraciones de la presidenta de la Junta Única de Resolución, Elke König, quien había asegurado que estaban vigilando a Banco Popular.
«No parece que existan mecanismos de liquidez a disposición del banco que permitan garantizar una operativa normal y estable en el tiempo»
«No parece que existan mecanismos de liquidez a disposición del banco que permitan garantizar una operativa normal y estable en el tiempo», se destaca en las actas de la reunión. Ninguno de los intentos de Saracho para enderezar la situación tuvo fruto alguno, la ratio de liquidez a 6 de junio, justo el día de la resolución era de solo el 69,8% frente al 85% exigido.
El inicio de la caída de Banco Popular se produjo después de que el consejo de la entidad financiera aprobara el cambio de Ángel Ron por Emilio Saracho en diciembre de 2016. Aquel mes salieron empresas y clientes, para dar paso después a los minoristas y las instituciones públicas, cuya retirada de liquidez dejó a los pies de los caballos a la entidad financiera, toda vez mientras el Gobierno de Mariano Rajoy, por boca del entonces ministro de Economía, Luis de Guindos, pregonaran a los cuatro vientos la solvencia de la entidad financiera.
Fue el 27 de abril, dos semanas después de que Saracho anunciara una ampliación de capital como posible solución a los problemas. No obstante, su anuncio cayó en saco roto. No había realizado ni detallado ni concretado absolutamente nada en una operación de este tipo: el montante de la ampliación, el objetivo de la misma y por último y más importante para qué se iba a realizar la ampliación.
Se exigía una ratio de liquidez del 85% cuando el Popular cayó al 69,8%
Pese a la gravísima situación de la entidad financiera, la cúpula descartó por completo realizar comunicación alguna. De hecho, por esas fechas Banco Popular se dedicaba más a desmentir las informaciones publicadas en prensa que advertir a los inversores de los graves riesgos que corría el banco.
“En cuanto a la evolución reciente del LCR [Ratio de Cobertura de Liquidez], la ratio LCR reportada se ha deteriorado progresivamente desde el cierre de marzo (146,7%) […]. Desde el 27 de abril el BCE ha pedido información diaria de las métricas», aseguran los consejeros en el acta fechada el 18 de mayo de 2017.
El 27 de abril, la ratio de liquidez se situaba en el 81,7% frente al 85% exigido por los requisitos regulatorios. A mediados de mayo, la ratio se desplomaba al 69,8% por «las salidas de depósitos de 2.085 millones entre los días 12 y 16 de mayo». La entidad financiera se puso como objetivo alcanzar el 90% a finales de mayo mediante la venta de Merlin Properties, créditos dudosos, «los déficits de tarifa de España y Portugal, de parte de la cartera de híbridos (prevista para esta semana [del 18 de mayo]) y de la cartera de corporates».
«Hasta la fecha se han presentado carteras al Banco de España por 21.847 millones para que sean analizadas de cara a la provisión de liquidez de emergencia», indican los documentos. Saracho no pudo corregir la situación.
