Banco Popular ha comenzado este jueves las negociaciones con los sindicatos sobre el «plan de optimización» que llevará a cabo la entidad financiera presidida por Ángel Ron. Los criterios del nuevo plan de optimización pasan por transformar y adaptar las actuales estructuras territoriales, optimizar la red de sucursales y redimensionar los servicios corporativos y servicios centrales. Hasta ahora, los sindicatos solo se han centrado en el ERE, que afectaría a unas 2.800 personas.
El objetivo del plan es preparar y modernizar las estructuras organizativas de la entidad para adaptarlas a la evolución de la Banca Digital, como a mejorar la relación coste-beneficio del negocio, consolidando su vocación de independencia en beneficio de los intereses de los clientes, empleados y accionistas.
Según fuentes del Banco Popular, para la transformación y adaptación de las actuales estructuras territoriales de apoyo a la red comercial, la entidad financiera tratará de potenciar la acción de las oficinas mediante la aplicación de un modelo más ágil, sencillo, eficiente y con mayor calidad y rapidez de respuesta a los clientes.
Para la red de sucursales, se tratará de adaptar la dimensión de los equipos humanos en determinados entornos con el objetivo de mejorar la rentabilidad del negocio y dotando a la red de sucursales de los medios técnicos adecuados a través del proceso de transformación digital.
En el punto de redimensionar los servicios corporativos y áreas de servicios centrales, se ajustarán las estructuras al nuevo modelo y dimensión de la red comercial e implantando procesos tecnológicamente más avanzados, contribuyendo a mejorar la eficiencia y el nivel de servicio prestado.
El banco pretende llevar a cabo la aplicación de estas medidas de forma acordada con los representantes de los trabajadores, para lo que se inicia hoy el proceso de negociación.


