Banco Popular inicia su proceso de desinversiones con la venta de la antigua financiera del Banco Pastor, una operación que le ha reportado 6,7 millones. La modesta operación se ha saldado con 39 millones pagados por Abanca.
Popular Servicios Financieros estaba en venta tras el fallido intento de acuerdo con la australiana Pepper. El pacto no prosperó debido principalmente al desembolso que hubiera tenido que hacer el Popular. Esta operación ha contado con el asesoramiento de Montalbán y se ha realizado rápidamente ante el interés de Abanca por crecer en el crédito al consumo.
No obstante, esta operación es insuficiente para tranquilizar al mercado, aunque es un primer paso para conseguirlo. Se espera que se inicien así nuevas e importantes desinversiones para mantener la solvencia y aumentar los ratios de capital, en niveles mínimos actualmente, entre el 11,70-11,85% tras el ajuste de cuentas del pasado mes frente al 11,375% que exige la regulación.
Para ello Popular podría colocar TotalBank de Miami, su negocio en EE UU. En esta operación se encargó a Bank of America Merrill Lynch sondear el mercado para captar inversores. Según El Economista, la operación alcanzaría los 500 millones de dólares. Tras el TotalBank estaría el chileno Banco de Crédito de Inversiones (BCI), que ya compró la filial de Florida de Bankia. La plusvalía de TotalBank reportaría unos ingresos de 150 millones al Popular.
Otro de las desinversiones sería el negocio de WiZink. UBS tiene el mandato de buscar inversores para el 49% que posee el Popular junto a Värde Partners, propietario del 51% restante de la compañía de tarjetas revolving. El problema son las cláusulas de esta filial.
Con la compra de la financiera del Banco Pastor, Abanca logra 500.000 clientes en España y Portugal, con una cartera de crédito de 200 millones. Esta filial es rentable, ya que obtuvo un beneficio de 2,15 millones en 2016, con un valor en libros de 21,85 millones.


