Banco Santander sube el dividendo un 4,5% y lo pagará todo en efectivo a partir de 2019

Empresas 23/03/2018

Banco Santander ha eliminado el dividendo flexible, según ha anunciado la presidenta de la entidad financiera, Ana Botín, en la Junta de Accionistas. A partir de 2019, la retribución al accionista se realizará en efectivo y en dos pagos. 

Este cambio de modelo en el pago del dividendo se está imponiendo en Europa, al tiempo que no supondrá ningún tipo de rebaja en la cuantía. De cara al dividendo de 2018, el dividendo subirá un 4,5%, hasta los 0,23 euros por acción, al tiempo que hay que sumar la cuantía del complementario. De esta forma, se abonará como en años anteriores en cuatro pagos, ha explicado Botín en su intervención en la junta de accionistas, de los que tres pagos serán en efectivo, de 6,5 céntimos, y otro de 3,5 céntimos a elegir entre efectivo o acciones.

No obstante, el banco quiere que el dividendo de 2019 se abone ya únicamente en efectivo y de forma semestral, uno a cuenta en noviembre y otro complementario en mayo del año siguiente.  este esquema es más eficiente, ya que al hacer el abono en dos únicos pagos se reducen costes operativos, pero ha dejado claro que esta nueva fórmula no reducirá la remuneración total al accionista respecto a la modalidad anterior.

Santander ha realizado su primera junta de Accionistas tras comprar Banco Popular. Según ha declarado Ana Botín, la operación es muy buena «para todos ustedes -en referencia a los accionistas-, para nuestros clientes, para el conjunto del sistema bancario». En este sentido, ha insistido en los objetivos adelantados en la compra, que comprenden una rentabilidad de entre el 13 y el 14% por la inversión y un impacto positivo de al menos el 2 % en el beneficio por acción desde 2019.

Botín ha asegurado que el objetivo de no perder un solo cliente tras haber sido capaces de estabilizar la evolución del negocio de esta entidad. La presidenta de la entidad financiera ha destacado que la compra ha sido una «excelente oportunidad» para fortalecer la franquicia en pymes, comercios y autónomos. Además, se ha felicitado de que la adquisición del Popular permitió al Santander recuperar el liderazgo en España en todos los segmentos y convertirse en el primer banco privado en Portugal.

Para llegar a esto fue necesario llevar a cabo una ampliación de capital de más de 7.000 millones que se inyectaron de forma inmediata en el Popular y llevar a cabo la mayor operación de reducción del riesgo inmobiliario en España. «Seguimos trabajando en la integración que avanza según lo esperado», ha dicho, pero «quedan cosas por hacer«.

Por su parte, el consejero delegado del Santander, José Antonio Álvarez, ha destacado que el banco está en buenas condiciones para seguir avanzando en la integración, que ya ha comenzado en los servicios centrales. En la última parte del año, ha asegurado, el grupo estará preparado para abordar la integración operativa del Popular en los sistemas del Banco Santander, lo que debería ayudar a fortalecer la oferta de valor y aumentar la satisfacción de los clientes y su vinculación.

Durante 2018 también se centrarán en optimizar la estructura de la entidad analizando alternativas para las alianzas del Popular y los activos no estratégicos que continúan en su balance.

Ana Botín exige una regulación más justa y las mismas reglas para todos

La presidenta del Banco Santander, Ana Botín, ha reclamado hoy un marco regulatorio «mas justo» para la era digital que permita a los bancos innovar y ser competitivos, porque hoy en día la regulación es más exigente con la banca que con las grandes plataformas que hacen sus mismas actividades.

«Esto no puede ser así y debe cambiar», ha sentenciado durante su intervención en la junta general de accionistas, en la que ha considerado que dar un crédito o hacer un pago conlleva los mismos riesgos, lo ofrezca un banco u otra empresa. En su opinión, la sociedad necesita bancos seguros pero con capacidad para innovar y poder ser competitivos. Para lograr ese fin, Botín ha abogado por una regulación que garantice las mismas reglas para todos los que realizan la misma actividad.

Los retos para el futuro de Banco Santander

Botín inició su discurso repasando la profunda transformación en la que estamos inmersos y remarcó que “para tener éxito en este nuevo entorno debemos poner foco en un factor esencial: la confianza. Las personas tenemos ahora más información y capacidad de elección que nunca. Cada día somos más exigentes y no basta cumplir con las expectativas, tenemos que superarlas. Contamos con 133 millones de clientes y tenemos la oportunidad de hacer aún más para contribuir a su progreso y el de sus comunidades”.

La presidenta de Santander enumeró los cuatro grandes retos a los que se enfrenta el sector: ética y conducta, la transformación digital, el crecimiento inclusivo y el crecimiento sostenible. Respecto al primer reto, la ética y la conducta, Botín señaló que “los bancos necesitamos hacer más todavía para recuperar y mantener la confianza de las personas. Ganar esa confianza requiere que hagamos las cosas de manera responsable».

Nueva comisión del consejo de administración dedicada a banca responsable, sostenibilidad y cultura

Sencillo, personal y justo son las tres palabras «que resumen cómo vamos a ayudar a millones de personas a hacer realidad sus sueños, tres palabras que son la base de un banco responsable”, ha apuntado Botín. Para reforzar este compromiso, la presidenta de la entidad financiera ha anunciado la creación de una nueva comisión del consejo de administración dedicada a banca responsable, sostenibilidad y cultura, cuyo cometido será “supervisar que gestionamos nuestro negocio de manera responsable y medir cómo estamos contribuyendo al progreso de las personas y de las empresas. Un banco esresponsable cuando tiene un equipo sólido con valores y comportamientos adecuados, y un fuerte compromiso con su misión”, explicó.

En cuanto al segundo reto, la transformación digital, Botín señaló que “la sociedad necesita bancos seguros, pero con capacidad para innovar y ser más competitivos. El marco regulatorio debe garantizar las mismas reglas para todos los que realizamos la misma actividad. Hoy la regulación es más exigente con los bancos que con las grandes plataformas globales que hacen nuestras mismas actividades. Esto no puede ser así y debe cambiar”, afirmó. “Seguiremos invirtiendo en plataformas globales digitales para ser no solo el mejor banco comercial, sino la mejor y más responsable plataforma digital -y abierta- de servicios financieros. Esto significa ofrecer nuestros productos y servicios, también los de terceros, y estar abiertos a colaborar, manteniéndonos como el punto clave de la relación con los clientes”, explicó Botín.

La presidenta de Banco Santander apuntó a Brasil y España como dos ejemplos de avances en la transformación digital. “Brasil tiene ya 8,6 millones de clientes digitales. En el Grupo, las ventas digitales ya suponen una de cada tres. En España, las transacciones en el móvil han aumentado un 330% durante 2017 y en el Reino Unido un 58%”. Añadió: “Al tiempo, desarrollamos nuevas plataformas globales, con estructuras ligeras, que nos permiten ir más rápido”. Entre éstas, mencionó uperdigital, una plataforma online para la población no bancarizada; Openbank, un banco 100% digital que ofrece todos los productos, y One Pay, que permite pagos internacionales baratos y con transparencia, basados en blockchain”.

Nueva imagen de marca, pero manteniendo el rojo y la llama

Botín ha presentado la nueva imagen de marca, «más moderna y adecuada a los canales digitales y el móvil», que mantiene el color rojo y la característica llama. El principal cambio es que ahora la marca Santander tiene una tipografía propia y «más estilizada», a juicio de su presidenta, Ana Botín, con las letras en un rojo más brillante y «más adaptado al entorno digital». Además, se aumenta el uso del color blanco con la idea de aportar mayor visibilidad, transparencia y sencillez, ha añadido, y «conecta con los más jóvenes«.

El principal cambio es que ahora la marca Santander tiene una tipografía propia y «más estilizada», a juicio de su presidenta, Ana Botín, con las letras en un rojo más brillante y «más adaptado al entorno digital». Además, se aumenta el uso del color blanco con la idea de aportar mayor visibilidad, transparencia y sencillez, ha añadido, y «conecta con los más jóvenes». La actualización de la marca permite la convivencia durante un tiempo de la nueva marca y la antigua, de manera que el cambio será progresivo y se iniciará en el ámbito digital, ya sea webs, aplicaciones móviles, redes sociales y cajeros.

Banco Santander unifica por primera vez su marca en todos los mercados

La llama, que evoca el descubrimiento del fuego como símbolo de progreso y representa pasión y cercanía, está presente en el logotipo del banco desde 1986 y fue concebida para un entorno analógico, para ser expuesta en sucursales y en papel. Ahora se ajusta la llama y la tipografía para mejorar su visibilidad en internet, transmitir mejor la transformación digital del banco y competir con las grandes marcas digitales globales.

“La marca Santander es una de las grandes fortalezas de nuestro banco, reconocida internacionalmente por la confianza y la credibilidad que transmite. Tenemos que cambiar e innovar. La marca debe evolucionar para acompañar nuestra transformación, hacerla más visible y transmitir mejor nuestra cultura”, ha afirmado Botín. “Por primera vez en la historia del Grupo, unificaremos nuestra marca en todos los mercados», ha añadido. «Esta nueva marca conecta mejor con
las nuevas generaciones, es más moderna, y mejora un 20% la visibilidad en formato digital”.

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