La banca española cierra un año complicado en bolsa. La banca mediana se lleva la peor parte. La ampliación de capital de Banco Popular, la mayor caída en bolsa para el sector.
El Ibex 35 se deja un 2,27% en el año a falta de la jornada de hoy, y la banca española es en buena medida el termómetro que ha arrastrado al selectivo a lo largo del año en los buenos y, especialmente, en los malos momentos.
Movimientos de los bancos en bolsa en 2016
Salvo Bankinter, toda la banca española ha sufrido en 2016 el castigo de los inversores, para quienes el pago de dividendo en forma de acciones y las ampliaciones de capital que abiertamente han llevado a cabo algunos bancos en los últimos años suponen una importante dilución. Los accionistas de Banco Popular han visto este año hasta tres splits por parte de la entidad (la más dolorosa la ampliación de capital por 2.500 millones de euros). El banco no atraviesa sus mejores momentos, y ha visto como la acción ha caído en un año desde los 2,72 euros por título hasta los 0,91. Una caída en el valor que no solo ha supuesto una importante dilución para los accionistas minoritarios, sino que también le ha costado muy caro a los grupos de control de la entidad (la Sindicatura de Accionistas ha perdido el 90% de su inversión inicial, y los del Valle, Allianz o Credit Agricole han tenido que aportar nuevos fondos para conservar su participación).
La ampliación de capital que ha castigado este 2016 a Banco Popular es algo que también penalizó en 2015 el crecimiento de Banco Santander. Una caída importante que hace que este año, sin embargo, los inversores opten por las subidas, aunque leves, para la entidad. En este año el banco que dirige Ana Patricia Botín ha pasado de los 4,55 a los 4,90 euros por título (precios de cierre a 30 de diciembre). Una subida que los analistas consideran que se produce más por la confianza que despierta como gran entidad que por su modelo de negocio, muy cuestionado en los últimos meses (a raíz de la imposición de nuevas comisiones para tratar de remontar los márgenes de crédito, en caída en 2016).
Bankinter es sin duda la entidad que más solidez comporta para los inversores; ni el efecto del Brexit ni las provisiones por las clausulas suelo (no las comercializaba) han mermado la subida de esta entidad, que pasa de los 6,62 euros por título de hace un año a los 7,34 euros a falta de una jornada de cotización. BBVA cae de los 6,61 a los 6,37, Sabadell pasa de 1,58 a 1,32 euros por título y Bankia de los 1,06 a los 0,96 céntimos por acción. Caixabank, por su parte, se mantiene casi sin cambios al pasar de los 3,25 a los 3,14 euros por título. De media, y a pesar de lo difícil que resulta generalizar, el sector bancario no ha sido la mejor apuesta posible en el Ibex 35 este 2016, cayendo por encima de la media del selectivo.
Los bancos pierden poder en el selectivo
Además de la caída que la mayoría del sector bancario arrastra en el año (salvo las excepciones comprobadas), la banca española ha tenido que deshacerse de buena parte de su participación en el resto de compañías cotizadas con la intención de lograr plusvalías y liquidez.
En concreto, esa participación se ha reducido a su mínimo histórico, desde el 15% que poseía en 1992 hasta el 3,6% que tiene al cierre de 2016 (según datos de la memoria anual de Bolsas y Mercados Españoles).
La caída de la participación que el sector financiero español tiene en el resto de cotizadas españolas se ha ido agudizando desde el inicio de la crisis, cuando desde 2008 comenzaron a cambiar los ratios de capital necesarios y las provisiones que era necesario hacer para cumplir con las exigencias de Fráncfort y Bruselas. La banca busca liquidez y trata de calmar a los accionistas, aunque cierra 2016 con su menor participación en el resto de cotizadas españolas y con una caída superior a la del selectivo nacional.


