Bankinter alcanza en el primer semestre 261,2 millones de beneficio neto, un 8,4% más, con crecimiento en todas sus líneas de negocio. El margen bruto crece un 8,5%, hasta los 977,3 millones de euros, procedentes casi en su totalidad del negocio con clientes.
La inversión crediticia crece un 5%, en contra de la tendencia sectorial; y los recursos minoristas de clientes lo hacen en un 7,1%, por encima de la media de la industria. Los indicadores de rentabilidad (ROE, 13%), solvencia (CET1 fully loaded, 11,55%) y morosidad (2,92%), muestran en conjunto la solidez de la entidad, según ha indicado a la CNMV.
Bankinter ha consolidado al cierre del primer semestre de 2018 la tendencia de crecimiento rentable con la que iniciaba el ejercicio, con unos ingresos muy basados en el negocio típico y desde una estrategia diversificada en cinco líneas de actividad que se complementan entre sí. De esta forma, ha cerrado el primer semestre con un beneficio neto de 261,2 millones de euros, y un beneficio antes de impuestos de 357,8 millones, un crecimiento del 8,4% y del 7,9%, respectivamente.
Entre las ratios más destacadas de estos resultados sigue estando el ROE, o rentabilidad sobre el capital invertido, que se sitúa en el 13%, lo que supone que Bankinter sigue presentando una rentabilidad en posiciones de liderazgo sectorial.
En cuanto a la solvencia, se mantiene igualmente en niveles muy por encima de las exigencias regulatorias: con una ratio de capital CET1 fully loaded del 11,55%, 24 puntos básicos por encima del nivel de hace un año, y 9 más que al final de 2017.
Por lo que se refiere a la liquidez, el gap comercial de la entidad se sitúa en 4.100 millones de euros al cierre del semestre; paralelamente, la ratio de depósitos sobre
créditos asciende a la misma fecha hasta el 93,8%.
Asimismo, los vencimientos de emisiones mayoristas pendientes previstos para los próximos años son 800 millones en 2019 y otros tantos para 2020, para afrontar los
cuales el banco cuenta con activos líquidos por valor de 11.600 millones de euros y una capacidad adicional de emisión de cédulas por valor de 7.200 millones de euros.
La calidad de activos del banco sigue una línea similar, situándose en puestos de privilegio, con un índice de morosidad que cae hasta el 3,25% desde el 3,74% de hace un año. Y teniendo en cuenta solo el negocio en España, la mora se sitúa por primera vez en mucho tiempo por debajo del 3%, en concreto en el 2,92%, menos de la mitad
que la media sectorial. Relacionado con esto, la cartera de activos inmobiliarios adjudicados sigue disminuyendo y tiene un valor bruto total de 387,1 millones de euros, frente a los 498,2 millones de hace un año, y con una cobertura del 45,5%.
