La Oficina Antifraude del Reino Unido ha acusado al banco británico Barclays de haber incurrido en un cargo de «asistencia financiera ilegal» por los préstamos de emergencia recibidos ante la amenaza de nacionalización durante el 2008. Casi 2.500 millones de euros llegaron desde Catar.
Los cargos que pesan sobre la entidad financiera son los primeros de este tipo que se presentan en el Reino Unido contra una entidad bancaria y sus más destacados directivos por mala práctica durante la crisis financiera. Se presentan ahora una década después.
El banco británico llegó a recaudar 4.500 en junio de 2008 y otros 7.300 millones de libras en octubre de ese mismo año de inversores como Qatar Holding y Challenger Universal. En total recibió 11.900 millones de libras. Según la oficina antifraude, Barclays concedió un préstamo ilegal a Qatar Holding por valor de 2.200 millones de libras «con el propósito de adquirir directa o indirectamente acciones en Barclays». Según la Ley de Sociedades de Reino Unido, es ilegal que los bancos se presten dinero a sí mismos.
Barclays, así como otros cuatro ex altos ejecutivos de la entidad se enfrentan ahora a penas de prisión por la recaudación de fondos, pero no se sentarían en el banquillo hasta 2019. La oficina antifraude acusa a Barclays, a su ex presidente ejecutivo John Varley, y a los ejecutivos Roger Jenkins, Thomas Kalaris y Richard Boath, por conspiración para cometer fraude por representación falsa.
El cargo que ahora afronta la entidad es importante porque Barclays tiene una licencia bancaria que le permite operar en diferentes países y, si es hallada culpable, podría perder ese permiso. En concreto, el cargo alude a que en 2008 Barclays tomó un préstamo de 2.200 millones de libras (2.482 millones de euros) de Catar como parte de un acuerdo vinculado a los fondos de recaudación de emergencia de la entidad.
La entidad y antifraude negociaron para tratar de llegar a algún tipo de acuerdo y evitar el juicio, más cuando podría perjudicar a la capacidad del banco para operar a nivel mundial, según publica la prensa inglesa.
Esos fondos fueron los que permitieron a Barclays no tener que ser nacionalizado durante la crisis, como les ocurrió a otras entidades como Lloys Banking Group y Royal Bank Of Scotland.
El pasado junio, esa oficina antifraude presentó un cargo similar contra Barclays por las relaciones del banco con Catar durante la crisis financiera y un supuesto suministro de asistencia financiera ilegal. El banco ha afirmado que tiene intención de «defender los cargos» presentados contra la entidad, y que espera que este caso no tenga «impacto» de cara a sus clientes.
Como ya señaló la oficina antifraude el pasado junio, los cargos tienen relación con los acuerdos de recaudación de capital del Barclays Plc con Catar Holding LL y Challenger Universal Ltd, que tuvieron lugar en junio y octubre de 2008, y el préstamo de 2.200 millones de libras disponible al Estado de Catar actuando a través del ministerio de Economía y Finanzas en noviembre de 2008. Challenger fue el vínculo de inversión del primer ministro catarí en ese momento, Hamad bin Jassim bin Jabr al-Thani.


