BBVA ha resgistrado pérdidas operativas en España por valor de 608 millones a cierre del año pasado. En sus dos principales mercados, México y España, ha despedido a 2.573 trabajadores.
Los números difieren de los aportados en la presentación de resultados del mes de febrero, cuando la cúpula aseguró que conseguía beneficios a pesar del ladrillo y las provisiones por las cláusulas suelo abusivas.
Esta diferencia, según El Economista, se debe a que la entidad presidida por Francisco González contabiliza todas las filiales con sede en España y excluye la aportación de las empresas del grupo radicadas en el extranjero.
De esta forma, España es el único mercado que arroja números rojos en el resultado operativo para el BBVA. Japón, China, Corea del Sur y Finlandia registra pérdidas operativas, pero mínimas.
Las pérdidas operativas en España se reducen respecto a los 1.234 millones de euros registrados en 2015, debido principalmente a la actividad inmobiliaria y al bajo crédito.
En este sentido, BBVA aseguró que el beneficio bruto en España alcanzaba los 535 millones de euros, pero no se incluía el centro corporativo, adscrito a España, y por tanto se computaría ahora dentro de estas pérdidas. La actividad inmobiliaria en España del BBVA registra pérdidas por tercer año consecutivo y alcanzan los 595 millones de euros, frente a los 496 del pasado 2015. Asimismo, en 2014 registraba pérdidas por valor de 901 millones.
México, con el riesgo por sus relaciones con EE UU, continúa siendo el principal mercado para la entidad financiera presidida por Francisco González, seguido de Turquía, convertido casi ya en la dictadura de Erdogán, tras controlar el Garanti. El beneficio de BBVA en México alcanzaba los 1.965 millones, representando el 42%, mientras que Turquía aportó cerca de 599 millones.
Pese a estos beneficios, la entidad financiera ha despedido a 1.121 trabajadores en México, donde tiene un total de 37.378 personas a tiempo completo. En España, los despidos alcanzan a 1.452 personas, hasta un total de 31.451. El ajuste en España se debe principalmente a CatalunyaBanc. No obstante, la cifra irá en aumento ya que la entidad financiera quiere eliminar todas las sucursales en poblaciones inferiores a 15.000 habitantes, así como una mayor integración en la tecnología.
