BBVA se ha visto obligado a incrementar sus provisiones por las cláusulas suelo abusivas, aunque no ha desvelado el importe de la cuantía. Tan solo se ha limitado a señalar que la cantidad «no es significativa».
La entidad financiera ha tenido que incrementar los 577 millones de euros dotados en 2016 para hacer frente a las reclamaciones por cláusulas hipotecarias abusivas. Lo realizó tras la sentencia del TJUE, que declaró la retroactividad, corrigiendo el criterio del Tribunal Supremo, que tan sólo exigió a la banca hacer frente al pago de las indemnizaciones desde mayo de 2013 en adelante. Ahora, BBVA ha tenido que incrementar estas provisiones debido a estos efectos.
En julio de 2016, la entidad presidida por Francisco González estimó en 1.200 millones el impacto de la devolución de las cláusulas suelo abusivas, pero finalmente dotó menos de la mitad tras la sentencia del TJUE.
La entidad esperaba ganar las demandas y que no todos los clientes reclamaran el dinero cobrado de más por el banco, que estudiaba «caso por caso». No obstante, según pudo conocer Intereconomía.com, las devoluciones se realizaban de forma sistemática, es decir, era la misma respuesta, cambiando el nombre y dirección, para la mayoría de afectados.
Del «caso por caso» a la respuesta estándar del BBVA a los consumidores
En las cartas enviadas, el BBVA aseguraba que ha analizado “las circunstancias particulares de la reclamación sobre la aplicación de la cláusula suelo”. Asimismo, ha afirmado que se ha “cumplido la normativa sectorial de transparencia”, en el caso concreto afirma que la cláusula está incluida en el marco general del contrato “de forma especialmente clara, destacada y comprensible”. «Las advertencias realizadas por el Notario que autorizó la escritura del préstamo hipotecario permitieron que usted conociera el valor y alcance de la referida cláusula suelo”, continuaba la entidad.
Los abogados expertos en este tema afirmaban que los mensajes enviados desde la entidad financiera eran «estándar» y obligaba al cliente a tomar la decisión de acudir a los tribunales o dar el asunto por zanjado. El litigio por esta causa tiene una duración media de hasta cuatro años, ya que el Consejo General del Poder Judicial ha creado los polémicos juzgados únicos, que tratan este tipo de asuntos. La avalancha de demandas es tal que están colapsados.
Con la sentencia del Supremo, BBVA realizó provisiones por valor de 450 millones en 2013 y aplica la retroactividad desde el pasado año, devolviendo el dinero cobrado de más desde la firma del contrato.
Los Actos Jurídicos Documentados, una sentencia que deberá hacer pública el Supremo
La entidad financiera no ha dado ahora más detalles sobre la cuantía de las cláusulas suelo, limitándose a señalar que la cantidad «no es significativa». Para los litigios, la entidad financiera tiene una dotación de 1.425 millones de euros, tras incluir 868 millones y usar un total de 1.306 millones. Asimismo, ha devuelto a cuentas 164 millones de euros que no ha utilizado. Según los últimos datos del CGPJ, existen en los tribunales únicos 156.000 demandas por cláusulas hipotecarias abusivas, pero la avalancha podría superar todas las expectativas. De hecho, el juzgado de Madrid está colapsado.
Asimismo, la banca no sólo se enfrenta a este litigio, sino que espera ahora conocer la decisión del Supremo sobre el Impuesto de Actos Jurídicos Documentados, otro gran problema para las entidades financieras si finalmente el Supremo da la razón a los consumidores, ya que existen distintas sentencias que así lo avalan. Sin embargo, la sala tercera del Supremo, encargada de este caso, ya dio un veredicto favorable a las entidades, por lo que es posible que el asunto vuelva a Bruselas, que deberá decidir sobre quién recae finalmente este cuantioso gasto en la constitución de las hipotecas.


