BBVA ha confirmado la venta de su filial chilena a Bank of Nova Scotia (Scotiabank) por 1.850 millones de euros al cambio actual, tras la renuncia de los accionistas mayoritarios del banco chileno a sus derechos de suscripción preferente.
Este era uno de los escollos en esta operación que reportará unos ingresos netos de 642 millones a la entidad financiera presidida por Francisco González. Según ha señalado en un hecho relevante a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV), la entidad añade que espera que el cierre de la operación, que estará sujeto a la obtención de las autorizaciones regulatorias correspondientes, tenga lugar en el segundo semestre de 2018.
La operación fue anunciada por BBVA en un comunicado enviado a la CNMV el pasado 28 de noviembre, en el que adelantaba su deseo de aceptar la oferta de Scotia Bank, y explicaba que debía comunicarla a la familia Said, accionistas mayoritarios con los que mantenía un pacto societario que les daba derecho de adquisición preferente y acompañamiento, al que ahora han renunciado.
Los accionistas mayoritarios de BBVA Chile tenían el 31,62% del capital y tenían que renunciar esos derechos de suscripción para poder realizar la operación. El banco apuntaba que tenían que darle permiso para poder vender sus títulos en BBVA Chile a Scotiabank en las mismas condiciones que BBVA.
La oferta de compra, precisa el BBVA, está dirigida tanto a su participación en BBVA Chile como a la de otras sociedades de su grupo en el país latinoamericano con actividades conexas con dicho negocio bancario, entre las que se encuentra BBVA Seguros Vida.
se excluye de la oferta la participación del Grupo BBVA en las entidades dedicadas al negocio de la financiación de autos del grupo Forum y las de otras entidades del grupo en Chile dedicadas a actividades corporativas.
