BBVA se plantea una ampliación de capital para hacerse con el Banco Popular el próximo año. La entidad teme que el interés de otros bancos, como Sabadell, encarezca el precio de la operación. Popular haría su propia ampliación de capital para mantener la independencia.
El proceso de concentración del sector bancario cobrará fuerza en 2017, y cada entidad medita con cuidado sus pasos. Desde el Banco Central Europeo insisten en pedir que ese proceso de fusiones y adquisiciones se lleve a cabo cuanto antes, con la finalidad de crear grandes entidades que, aunque tengan un mayor riesgo sistémico, tengan también una mayor fortaleza en sus balances.
En este sentido, Banco Santander y BBVA afilan los colmillos, sabedores de que son de inicio grandes jugadores. Banco Sabadell, Liberbank o, especialmente Banco Popular (dados los problemas por los que atraviesa), son tres entidades que necesitan ampliar su tamaño para conservar su independencia.
Ampliar o no ampliar capital, esa es la cuestión
Para el BBVA, como adelantamos en Intereconomía.com, el problema a la hora de adquirir una entidad es la necesidad de obtener una rebaja en el precio de compra. Con todo, necesitaría una ampliación de capital, que por los informes que maneja el propio BBVA estaría entre 8.000 y 9.000 millones de euros (aunque desde Bank of America Merril Lynch cifran en el entorno de los 12.000 millones de euros. Algo que rebajaría casi un 25% el valor de BBVA en bolsa).
Podría producirse en 2017 sin embargo otra ampliación de capital, que haría innecesaria la del BBVA. Si Banco Popular quiere conservar su independencia, necesita sacar de su balance buena parte del negocio inmobiliario, pero también liquidez.
En concreto, esta nueva ampliación rondaría los 2.000 millones de euros (similar a los 2.500 que necesitó pedirle al mercado este 2016) y supondría una nueva dilución para el accionista, pero serviría a la entidad para conservar su independencia y buscar nuevos socios que puedan quedarse con parte de su negocio inmobiliario.
