BBVA, un banco cuyos «principios básicos» son «la transparencia, veracidad, inmediatez y homogeneidad en la difusión de la información», aún guarda silencio sobre el por qué pagó 502.021 euros al Instituto Nóos entre 2004 y 2006.
El banco presume que «se ha dotado de una política de comunicación con accionistas e inversores, accesible en la web corporativa, que tiene como principios básicos». Estos principios son los de la transparencia, veracidad, inmediatez y homogeneidad en la difusión de la información; pero además asegura que «facilita el conocimiento de aquellas cuestiones que puedan resultar necesarias para permitir el adecuado ejercicio de sus derechos como accionistas, poniendo a su disposición cauces y líneas de comunicación claras y directas que permitan la resolución de cualquier duda sobre la información proporcionada». Así lo pone por escrito el banco presidido por Francisco González señala en su «Sistema de gobierno corporativo de BBVA y su Grupo».
Sin embargo, el BBVA aún no ha explicado por qué pagó más de medio millón de euros a Nóos. Los pagos existen, puesto que BBVA ha respondido: «El BBVA tiene relaciones contractuales con sociedades legalmente establecidas y con cláusulas muy específicas sobre la prestación del servicio dentro de la más estricta legalidad». Sin determinar para qué fin se destinó ese más de medio millón.
El pago se remonta a entre 2004 y 2006, en pleno apogeo de la burbuja inmobiliaria. La situación contractual entre Nóos y el BBVA salió a la luz a raíz de la investigación judicial del juez Castro en Baleares, cuando incautó unos mails entre la entidad e Iñaki Urdangarin.
«Hola Iñaki. Disponemos de unos 100.000 euros en BBVA por si quieres invertirlos en Privat Bank desde Aizoon. Un saludo»
«Hola Iñaki. Disponemos de unos 100.000 euros en BBVA por si quieres invertirlos en Privat Bank desde Aizoon. Un saludo», indicaba la investigación judicial. El magistrado indagó más allá y preguntó el motivo por el cuál BBVA, y otras empresas del IBEX 35 como Iberdrola y Telefónica, habían aportado dinero al Instituto Nóos. El juez requirió documentación sobre la prestación o servicio que se efectuó a cambió.
Castro pidió las facturas, contratos y toda la documentación que acredite la prestación de servicios, y si éstos eran para realizar estudios, proyectos o cualquier otro fin. Asimismo, se reclamó los documentos que acrediten y verifiquen dichos pagos. La Agencia Tributaria señaló en un extenso informe que el BBVA pagó más de medio millón a Nóos entre 2004 y 2006, todo ello sustentado con información oficial.
El director de comunicación de BBVA era entonces, Javier Ayuso Canals, quien dejó el banco por prejubilación en 2009. Antes había trabajado para ABC, El País y Cinco Días, en este último como director, como también de la revista Mercado. A las órdenes de Ayuso en BBVA trabajó Antonio Ballabriga, que fue imputado en caso Urdangarín por el juez Castro. Antes de fichar por la entidad financiera, Ballabriga fue director para el Instituto Nóos, bajo orden de Iñaki Urdangarín.
Sobre todo este asunto del dinero se le ha preguntado al BBVA en la Junta de Accionistas de 2013. “Puesto que soy accionista del BBVA, desde hace más de 20 años, y con títulos propios suficientes como para poder acudir a la Junta General de Accionistas, el Secretario General del Sindicato Manos Limpias me pidió que asistiera a la misma con el objeto de solicitar al BBVA que aclarara en concepto de qué se abonó dicha cuantía [cerca de medio millón de euros] al Instituto Nóos”, señalaba un accionista que aún no ha recibido ninguna aclaración al respecto. Que BBVA haya pagado a Nóos más de medio millón no es delito alguno, pero el banco presidido por Francisco González sí se debe a todos los accionistas, y como tales merecen una respuesta.
Otro de los polémicos pagos del BBVA: frenar el chantaje Ausbanc
BBVA, a través de su jefe de Seguridad, ha contratado al comisario José Manuel Villarejo, en prisión preventiva por diversos delitos. Lo hizo en 2014, cuando Villarejo tenía cargo público en la Policía Nacional.
El encargo fue grabar las ruedas de prensa de Ausbanc y obtener su estrategia para realizar presuntos chantajes realizados por Luis Pineda en el caso Nóos para cobrar por su silencio mediante pagos en publicidad. El Club Exclusivo de Negocios y Transacciones (CENYT) del ahora ex comisario jubilado y en prisión no tenía empresas en crisis y con grandes recursos a las que amenazar manipulando información para que pareciese comprometida.
Pineda no podría haber chantajeado al BBVA, según consta en el sumario de la Operación Nelson por la que fue enviado a la cárcel de Estremera junto con el presidente de Manos Limpias, Miguel Bernad. Las relaciones entre el BBVA, Ausbanc y Manos Limpias eran muy tensas.
