La incertidumbre política en México y Turquía ha puesto la cautela entre los inversores y «afecta al precio de la acción», según ha admitido el director financiero del BBVA, Jaime Sáenz de Tejada. Así trata de tranquilizar BBVA al mercado, tras un soberano varapalo del 17% en solo seis meses.
El ejecutivo de BBVA ha asegurado que las urnas en México y Turquía están eclipsando las cifras en ambos países. No obstante, en Turquía se ha materializado el peor escenario para la banca. Recepp Tayipp Erdogan se ha hecho de nuevo con la presidencia y tendrá todo el poder, sin que haya separación como en cualquier otra democracia que se precie.
Erdogan continuará con su política de crédito barato y fácil, tal y como ya aplican las entidades financieras públicas, y la economía turca se enfrenta a un colapso, con una inflación que supera el 30%. La lira es el mejor termómetro para conocer la situación de Turquía. En los últimos meses el desplome de la divisa turca alcanza el 35%, mientras que Erdogan trata de apagar el fuego manteniendo los tipos de interés relativamente bajos y con la máquina de crear billetes a pleno rendimiento, sin importar las consecuencias. «Actuar así es similar a apagar un fuego con gasolina», han advertido fuentes del mercado sobre las medidas del país prometidas por Erdogan, que pondría en marcha de esta misma semana.
Desplome en Bolsa
Asimismo, el otro frente potente que aguarda a BBVA es México. Las encuestas de cara a las elecciones presidenciales del 1 de julio dan como ganador al populista López Obrador, que entre sus medidas impondrá duros impuestos a la banca, según ha asegurado el populista. No obstante, habrá que esperar y ver si realmente materializa su amenaza. S
Según el director financiero de BBVA, la acción recuperará tracción una vez pasen los dos procesos electorales. No obstante, BBVA se enfrenta también en España a nuevos impuestos, como el de las transacciones financieras, que ha anunciado Pedro Sánchez, presidente del Gobierno, para cubrir el déficit de las pensiones. Según el director financiero del banco, el «potencial de generación de resultados» debido en parte a las «menores pérdidas asociadas a la cartera inmobiliaria». Y es que, BBVA ha tenido que desprenderse de gran parte de su negocio inmobiliario por los números rojos registrados.
Cabe destacar que BBVA es uno de los peores bancos del IBEX 35 desde enero. La caída ronda el 17%, mientras que presenta malos ratios de per -el número de veces que se repite el beneficio en el precio de la acción-.
«Todavía muchas entidades españolas y del resto de Europa no son capaces de cubrir su coste de capital»
Otro de los problemas de BBVA es la errática estrategia para crecer en China y Chile, dos de los países de los que ha tenido que salir, al tiempo que ha destinado miles de millones de euros para la digitalización.
En cuanto al sector financiero español, considera que actualmente está mucho mejor preparado para afrontar la próxima crisis y lograr que sus consecuencias no sean soportadas por el ciudadano. Sin embargo, cree que aún hay alguna asignatura pendiente, como elevar la rentabilidad, ya que «todavía muchas entidades españolas y del resto de Europa no son capaces de cubrir su coste de capital».
Para algunas entidades pequeñas será «muy difícil» mejorar la rentabilidad, por lo que «es probable» que surjan oportunidades de concentración en los mercados locales, algo que será «más complicado» en el escenario internacional, al menos hasta que no avance más la unión bancaria.


