Enagás ha obtenido un beneficio de 490,8 millones de euros en 2017, es decir, un 17,6% más respecto al resultado registrado en 2016. El incremento del beneficio se debe principalmente a la consolidación de GNL Quintero.
Según ha comunicado la compañía a la Comisión Nacional del Mercado de Valores, CNMV, sin la consolidación de la chilena GNL Quintero en el balance, Enagás habría obtenido un incremento del beneficio del 4,9%.
Asimismo, los ingresos han aumentado en un 13,7%, hasta los 1.384,6 millones. Sin tener en cuenta los efectos contables de la consolidación de GNL Quintero por importe de 173,8 millones de euros en los ingresos, éstos habrían caído un 0,6% respecto a 2016.
Enagás sube el coste de la deuda y el dividendo, hasta los 1,46 euros por acción
El endeudamiento financiero neto de la Compañía stand alone al finalizar el año 2017 fue de 4.364 millones de euros, lo que supone una reducción de 725 millones de euros respecto a los 5.089 millones registrados en 2016. El ratio de FFO /Deuda Neta se situó en el 17,8%, frente al 15% de 2016. Incluyendo la deuda neta de GNL Quintero (644 millones de euros), la deuda neta del grupo se situó en 5.008 millones de euros, según ha indicado la compañía. Asimismo, el coste neto de la deuda una vez consolidado GNL sube del 2,2% al 2,7%, un 22% más.
La compañía presidida por Antonio Llardén ha propuesto un incremento del dividendo anual del 5%, hasta los 1,46 euros brutos por acción.
Invierte en España 68,5 millones, el 20% del total
El resultado bruto de explotación (ebitda) fue de 1.110,3 millones, un 17% más, y supera los 1.080 millones previstos para el conjunto del ejercicio. Sin la consolidación, el ebitda, al que la integración de GNL Quintero aporta 141,2 millones, hubiera crecido sólo un 4,4%.
Las inversiones netas a 31 de diciembre de 2017 han ascendido a 328,5 millones de euros. Las partidas más importantes que se incluyen son la salida de caja por el pago de las garantías aportadas en Gasoducto Sur Peruano por importe de 213 millones de euros, 174,8 millones de euros de inversión en curso en TAP, el incremento de participación en la sociedad COGA por importe de 8,3 millones de euros y la venta de un 15% del capital de GNL Quintero a ENAP por un importe de 140,6 millones de euros. La inversión en España ascendió a 68,5 millones de euros, el 20% del total. El Free Cash Flow de la compañía a cierre del año 2017 ascendió a 863,9 millones de euros, respecto a los -272,1 millones de euros obtenidos en 2016.
Enagás espera ganar un 3% anual entre 2016 y 2020
Enagás prevé crecer a una media anual del 3% en el periodo 2016-2020 y espera finalizar 2018 con un beneficio después de impuestos de aproximadamente 443 millones de euros, ha anunciado Llardén. Espera invertir 650 millones, el 80% se destinará a España y el resto será inversión internacional.
Asimismo, el gestor de transporte de gas prevé repartir a los accionistas un dividendo que crecerá un 5% cada año hasta 2020, de forma que pasará de 1,46 euros en 2017 a 1,68 euros al finalizar 2020.
En cuanto al crecimiento del beneficio después de impuestos en un 3% de media anual en el periodo, el presidente de Enagás ha señalado que los ingresos por las participadas compensarán la ausencia originada por los retrasos en la regasificadora de Granadilla, en Canarias. Llardén ha explicado que esperan que en 2018 continúe la sólida generación de caja de la compañía, que permitirá reducir la deuda neta en 380 millones.
En cuanto a las inversiones actuales de la compañía, ha indicado que la del gasoducto Transadriático (TAP, por sus siglas en inglés), en el que Enagás participa con un 16%, presenta ya un grado de avance del 65% y su puesta en marcha está prevista para marzo de 2020.
Ha recordado que el Banco Europeo de Inversiones (BEI) aprobó recientemente una financiación de 1.500 millones para el proyecto, cuyo coste asciende en total a unos 4.500 millones, y ha añadido que se espera cerrar su financiación en 2018, dentro de la cual a Enagás le corresponderá al final 270 millones. También ha señalado que el TPA, que entrará en funcionamiento en marzo de 2020, ya aportará en ese ejercicio 36 millones al beneficio neto.
En cuanto a las actuaciones para recuperar la inversión que hizo Enagás en el Gasoducto del Sur Peruano (GSP), cuya concesión fue retirada al consorcio del que formaba parte Enagás, ha recordado que ya han iniciado un procedimiento de trato directo con el Ejecutivo de ese país, donde espera que, tras el procedimiento de reprobación al presidente y el cambio del Gobierno, vuelva la «calma» para poder establecer un diálogo y negociación que lleve a un posible acuerdo.
Enagás busca un socio con parecidos objetivos y que dé una base para seguir creciendo
En cuanto a la creación de una sociedad específica para el negocio internacional, Llardén ha respondido que en ningún caso se tratará de vender participaciones, sino de juntar activos con otros socios para crecer. Ha añadido que Enagás busca un socio con parecidos objetivos y que dé una base para seguir creciendo, y ha vaticinado que, aunque no será automático encontrarlo, algún resultado puede haber a lo largo de 2018.
En cuanto al futuro plan estratégico de la compañía, Llardén ha respondido que en 2019 o 2020 se hará el nuevo, una vez que se tenga ya clara la estructura regulatoria para el gas que entrará en vigor en enero de 2021.
Aún así, ha avanzado que ese plan partirá de nuevas hipótesis, como los ingresos complementarios que vendrán del TPA y una mejor situación para el sector gasista, ya superado el impacto del cambio en 2014 de la regulación, que ya no necesitará de «decisiones quirúrgicas importantes», y con la perspectiva de que el déficit de tarifa habrá desaparecido en 2023 o 2024, si no antes.
