El beneficio neto de Iberdrola cae un 4,7% en el primer trimestre del año respecto al mismo período de 2016, hasta los 827,6 millones de euros. La deuda financiera neta alcanza los 29.760 millones.
Según ha comunicado la compañía presidida por Ignacio Sánchez Galán a la Comisión Nacional del Mercado de Valores, el beneficio por acción cae en el trimestre a 0,13 euros, frente a los 0,14 euros registrados en el mismo período de 2016. La eléctrica ha registrado una caída del beneficio neto de explotación, ebit, del 17,8%, hasta los 1.027 millones de euros, frente a los 1.249 millones de un año antes.
En cuanto al resultado bruto de explotación, ebitda, la caída es del 8,2% el resultado bruto de explotación (ebitda), que fue de 1.862 millones de euros y que estuvo impulsado por el negocio de redes, principalmente en Estados Unidos.
Por países, en España ha registrado una fuerte caída del 44% en la producción hidroeléctrica y una menor producción del resto de tecnologías renovables, un descenso del 12%, derivadas, según la eléctrica, de las condiciones climatológicas, ausencia de lluvia y viento.
Dispara la producción de gas y carbón
La producción con centrales de carbón y gas ha cubierto la caída de las anteriores, con aumentos del 70% y del 27% respectivamente. La demanda eléctrica es ligeramente superior a la del primer trimestre de 2016, un exiguo 0,1%, aunque ajustando los efectos de laboralidad y temperatura, la demanda ha aumentado un 1%.
En el Reino Unido, la demanda eléctrica disminuye un 2,1% frente a 2016. Sin embargo, la demanda de gas de clientes (no incluye el consumo de generación) crece un 0,6%.
En el área de influencia de Avangrid en la costa Este de los EE.UU., la demanda eléctrica se ha mantenido prácticamente constante (+0,1%), mientras que la demanda de gas ha aumentado el 3,1% consecuencia de unas temperaturas más frías comparadas con el ejercicio precedente.
La demanda en Brasil crece un 3,1% frente al año anterior, con crecimiento de la demanda de Elektro del 3,4% y de Neoenergia del 3%.
