Talismán y no tanto la caída del crudo continúa siendo un lastre en las cuentas de Repsol. El beneficio cae un 43%, hasta los 434 millones de euros. Según ha comunicado la empresa cotizada en el IBEX 35 a la CNMV, la caída se debe a los resultados financieros extraordinarios, debido a la posición en dólares que tenía la compañía tras cobrar la indemnización por la expropiación de YPF, un importe destinado después a la compra de Talismán.
La deuda de la compañía roza los 12.000 millones de euros por la compra de la canadiense, un nivel que roza el de su valoración bursátil, situado en 15.000 millones de euros, aunque ha llegado a situarse por debajo debido a la presión bajista.
La petrolera que ha despedido a 750 trabajadores y 41 directivos afirma que ha supuesto un ahorro, al tiempo que ha mejorado márgenes pese a la caída del crudo. Tanto el área de Upstream (Exploración y Producción), como el de Downstream (Refino, Química, Marketing, Trading, GLP y Gas & Power), han mejorado sus resultados respecto a los primeros tres meses de 2015.
Tras romper su programa estratégico por irreal, ya que se estipulaba un precio mínimo del petróleo de 50 dólares por barril, la petrolera ha mejorado el margen de producción y exploración en 207 millones de euros. Además, la producción aumentó hasta los 714.200 barriles equivalentes de petróleo al día (bep/día), el doble de la obtenida en el mismo periodo del ejercicio
anterior.
Durante el trimestre, los precios medios del Brent cayeron hasta cotizar en mínimos de los últimos 12 años (26,21 dólares por barril el 11 de febrero). Entre enero y marzo, el precio medio del Brent se situó en 33,9 dólares por barril, un 37% menos que el mismo periodo del año anterior.
En la división de Gas, el resultado se desploma un 18,8% en el primer trimestre respecto al mismo período del pasado año, hasta los 99 millones de euros frente a los 122 obtenidos en 2015. Según la petrolera, el descenso se debe a los peores resultados en el negocio de comercialización de gas, por el entorno actual de precios, y al impacto negativo del efecto del tipo de cambio de las monedas en Latinoamérica.
Desinversiones por 2.800 millones de euros
Por la delicada situación financiera en la que se encuentra Repsol tuvo que realizar desinversiones, despidos y rebajas del dividendo para cuadrar sus cuentas por la compra de Talismán y la caída del precio del crudo. En total ha acometido ya desinversiones por valor de 2.800 millones de euros, 300 menos de los fijados para el periodo 2016-2017, según la presentación remitida por la petrolera a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV). En la documentación para analistas con motivo de los resultados del primer trimestre del año, Repsol señala que en esta cifra se incluyen transacciones acordadas, en proceso y algún que otro tipo de operaciones.
La cifra supone rozar el objetivo de 3.100 millones de euros fijados para 2016-2017, primera parte de su plan hasta 2020. Entre las operaciones, Repsol señala la reciente venta de su negocio de Gas Licuado de Petróleo (GLP) en Perú y Ecuador por 335 millones de dólares o la venta de su negocio eólico en el Reino Unido por 238 millones de euros.
