Boussard & Gavaudan ha incrementado la presión bajista sobre Telefónica hasta tener el 1,11% en sus manos, un paquete valorado en este momento en 526 millones de euros, el más elevado contra la operadora.
En las últimas sesiones, Boussard ha movido su posición sobre Telefónica, entre el 1,11% y el 1,07%. Desde el 30 de septiembre de 2014, Boussard ha apostado por caídas en Telefónica, lo hacía con el 0,6%, con un máximo en el 1,22% en noviembre de 2016, cuando la operadora registraba uno de sus peores años tras una serie de operaciones fallidas, como la salida a Bolsa de O2 o la venta de Telxius, que finalmente fue vendida a fondos de inversión.
Junto a Boussard aparece BNP Paribas en el panel de fondos bajistas sobre Telefónica que poseen más de un 0,5% del capital, el requisito mínimo para aparecer públicamente. El banco francés incrementó su posición contra Telefónica el pasado 30 de junio, hasta el 0,78%, la más elevada en su haber desde noviembre de 2018, cuando alcanzaba el 0,82%.
En el agregado, Telefónica tiene un 2,6% de su capital a la baja, es decir, cerca de 1.200 millones de euros. En este momento la operadora presidida por José María Álvarez-Pallete se encuentra en un delicado escenario debido a su abultada deuda, cercana a los 48.000 millones de euros. Desde los máximos del año, Telefónica pierde un 11% y en las últimas sesiones ha llegado a perder los 9 euros, aunque ahora cotiza sobre los 9,5 euros.
Telefónica tiene un grave problema de deuda, con 48.000 millones y sin poder reducirla de momento. La operadora trata de esquivar una rebaja de las agencias de calificación con las salidas a Bolsa de 02 y de su filial argentina, pero aún no se han materializado ambas operaciones.
En las últimas semanas los analistas de Berenberg han reducido las estimaciones y precios objetivos de Telefónica. En concreto, el nuevo precio se sitúa en los 10,1 euros por acción frente a los 10,7 anteriores, una caída del 5,5%. Telefónica cotiza ya por debajo de este precio.
Para los analistas de la firma de inversión, la caída del precio en la operadora presidida por José María Álvarez-Pallete se debe a la débil tendencia en el mercado de divisas. En este sentido, recuerda que el 49% de los ingresos provienen de Latinoamérica, y cerca de la mitad de Brasil, cuya moneda, el real brasileño, se ha depreciado un 10%, mientras que el peso argentino cae un 5%. También registran caídas el sol de Perú y el peso chileno.
“Hay riesgos residuales”, afirma la casa de análisis. En concreto se centra en la competencia de España “con Orange y MásMóvil, los elevados costes que limitan los márgenes, mientras que en Chile y Perú se enfrenta a mayores amenazas competitivas”.
