CaixaBank y Banco Sabadell trasladarán también su sede fiscal fuera de Cataluña, por lo que dejarán de pagar impuestos en la Comunidad Autónoma.
El Sabadell acordó la semana pasada trasladar su sede social de Sabadell a Alicante, mientras que CaixaBank mudó su domicilio social de Barcelona a Valencia. Según han explicado a Efe fuentes financieras, ahora también modificarán su sede fiscal.
Las dos entidades financieras justificaron esta decisión en defensa de los intereses de sus clientes y accionistas, y ante la incertidumbre generada por la posibilidad de que el presidente, Carles Puigdemont, declare la independencia unilateral de Cataluña.
Con el marco legal vigente en España, incluso el cambio de la sede fiscal apenas tiene consecuencias prácticas, dado que estos bancos ya pagaban impuestos como el de Sociedades a Hacienda y lo seguirán haciendo aunque cambien su sede social y fiscal a otra comunidad.
No obstante, sí tiene consecuencias en cuanto al pago de IVA e IRPF, ya que estos tributos están cedidos en parte a las CC AA, en concreto el 50%. Cabe recordar que el 20% de las operaciones financieras sí reportan IVA.
No obstante, este cambio fiscal sí tendría consecuencias ante la hipótesis de una Cataluña independiente, ya que al tener la sede fiscal fuera de Cataluña no tendrían la obligación de tributar por Sociedades en este territorio, por lo que de volver a Cataluña tendría que abrir una nueva sede.
Merlin Properties, sobre Cataluña: «Tiene mala pinta»
Mientras esto ocurre, Merlin Properties ha restado importancia al impacto en sus cuentas de Cataluña. Ismael Clemente, consejero delegado de la firma inmobiliaria, ha asegurado que su compañía está «voluntariamente» infraexpuesta a Cataluña, porque lleva dos años monitorizando la situación en Cataluña, donde la exposición es del 14% del valor total de su cartera de activos y el 16 % por rentas, ha subrayado el máximo ejecutivo de la sociedad cotizada de inversión inmobiliaria (socimi), cuya acción ha caído cerca de un 8% desde el referéndum ilegal.
Según Clemente, aunque en septiembre ya se ha notado una caída de tráficos en los centros comerciales que tienen en Cataluña y se espera un retroceso en las ventas de sus inquilinos, el impacto que podría tener esta circunstancia en las cuentas de Merlin sería limitado. «Hablamos de unos cientos de miles en una cuenta de resultados de 450 millones de euros«, ha subrayado Clemente en declaraciones a la prensa tras participar en unas jornadas sobre socimis.
A pesar de que en su opinión la cosa «tiene mala pinta» y empeorará mucho antes de mejorar, ha afirmado que atisba «cierta esperanza» porque, con un poco de suerte, la cuestión del independentismo se resolverá «para siempre». Mientras la mejora llega, desgraciadamente, «nuestros activos no tienen ruedas» para ser sacados de Cataluña, ha dicho Clemente, quien ha asegurado que, por ello, se ven obligados a convivir con la situación.
«No hay plan si se declara la independencia. Si se declara y es exitosa, que no lo va a ser, pues habrá que aguantar y prepararse para operar en un país diferente en cinco años, como operas en Portugal», ha afirmado el consejero delegado de Merlin. En este sentido, ha subrayado que hace dos años que analizan esta situación y por eso tiene «infraexposición» a Cataluña y «sobreexposición» a Madrid.
En circunstancias normales, ha subrayado, una compañía como la suya debería tener entre el 25 y el 30 % de sus activos en Cataluña y sólo tiene el 14 % (por valor) con el objetivo de «minimizar» los riesgos.
«Estamos preparados para aguantar. Con una cuenta de resultados como la nuestra es fácil (…). No nos van a apretar ni los bancos ni la comunidad financiera en caso de que haya caída de ingresos procedentes de Cataluña», ha aseverado Clemente. Respecto a la bajada de la cotización, ha apuntado que si alguien está vendiendo es porque alguien está comprando y viendo esta crisis como una oportunidad.
