La potencia de la luz tiene un peso muy importante en la factura eléctrica. La potencia media en los cálculos de asociaciones de consumidores y de la propia Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia, CNMC, es de 4,6 kw.
Pero existe un truco para conocer si realmente se está pagando de más a las empresas eléctricas. Para ello hay que hacer un poco de memoria tras hacerse la pregunta: «¿Ha habido al menos dos o más cortes de luz en el año?» o bien si ¿han saltado los plomos al usar varios electrodomésticos al mismo tiempo?
La potencia equivale al 40% del total de la factura, eliminando el efecto del IVA, la factura supone más de un 50% de la base imponible del IVA. La reforma eléctrica del Gobierno dio más peso a la factura de la luz que al consumo, por lo que generó unos ingresos fijos a las eléctricas, independientemente del consumo que se realice.
Para realizar los cálculos es necesario conocer la potencia de cada uno de los aparatos eléctricos que usamos a diario en casa, del número de personas que habiten la casa y del número de aparatos que queramos usar al mismo tiempo. En caso de que nunca a lo largo del año hayan saltado los plomos, la respuesta es que al menos hay un margen de un tramo para evitar pagar de más a las compañías de la luz.
Para hallar la cifra más o menos exacta de la potencia, habrá que sumar la que tienen cada uno de los aparatos eléctricos y añadir un kW a la cifra final, ya que la luz también interviene, así como los cargadores, el router, lámparas y flexos, altavoces, y otros aparatos que por pequeños que sean también consumen electricidad.
Asimismo, una vez hecho todo el sumatorio hay que dividir la cantidad por tres, ya que no siempre estarán encendidas al mismo tiempo la lavadora, el lavaplatos, el horno, la plancha, la calefacción eléctrica… El valor de esta división debe ser mayor que el electrodoméstico con mayor potencia, ya que en caso contrario no podrá ser utilizado.
Las eléctricas, en este caso, tienen la sartén por el mango. Y es que, los consumidores como máximo solo pueden disponer de un cambio de potencia al año. Hay partidos que ya han exigido una nueva normativa para poder realizar estos cambios sin que los clientes reciban penalización alguna, ya que muchos usuarios tienen épocas de alto consumo y de bajo consumo por períodos vacacionales.
Para hacernos una idea de la potencia, un frigorífico requiere entre 0,25 y 0,35 KW; el microondas, entre 0,9 y 1,5; el lavaplatos, entre 1,5 y 2,2; el horno, de 1,2 a 2,2; la vitrocerámica y el aire acondicionado, entre 0,9 y 2 KW, respectivamente; la calefacción eléctrica, entre 1 y 2,5; la televisión, entre 0,15 y 0,4; lavadora, entre 1,5 y 2,2 KW.
De esta forma, se podrá pedir una potencia exacta a la compañía sin tener que estar regalando dinero.

Aspaym abre en Matapozuelos una tienda con 200 referencias de Alimentos de Valladolid
Aspaym Castilla y León inauguró esta mañana en Matapozuelos una tienda en la que se pueden adquirir hasta 200 productos

