El golpe de Estado en Cataluña tuvo sus primeras consecuencias en septiembre. La Comunidad Autónoma ostentaba desde 2014 el liderazgo de llegadas de turistas extranjeros, pero en 2017, con récord de turistas, cambian las tornas.
La amenaza de un referéndum ilegal, con el asedio a la Guardia Civil y a la comitiva judicial el 20 de septiembre, desencadenó en esta consecuencia inesperada. En total ha recibido 1.990.995 turistas extranjeros, unos 18.000 menos que en Baleares, perdiendo por primera vez el liderato de este importante ránking.
Durante el mes de septiembre, el Parlamento catalán aprobó las inconstitucionales leyes de Transitoriedad y del referéndum, tan solo dos semanas después de los fatídicos atentados de agosto. Algunos países ya advertían de los posibles altercados en las calles de Barcelona, por lo que los turistas han preferido otros destinos antes de arriesgarse. De hecho, el 20 de septiembre tres coches de la Guardia Civil fueron destrozados por una multitud congregada por la ANC y Òmnium Cultural, motivo por el que están en prisión los dos «Jordis».
Cataluña ostentaba desde 2014 este ránking crucial de cara a atraer turismo, el principal motor económico en la Ciudad Condal, y por ende de Cataluña. De hecho, la diferencia en años anteriores había sido muy significativa respecto al resto de Comunidades Autónomas. Los servicios ofrecidos en la Comunidad Autónoma son especialmente buenos para los turistas, pero la deriva separatista ha trasladado el mensaje opuesto.
En 2014 y 2015, por ejemplo, la diferencia entre Cataluña y Baleares superaba las 103.000 personas en favor de la primera en septiembre, mientras que este 2017, Baleares se ha impuesto, dejando Cataluña con una brecha negativa.
El inicio de este negro escenario es septiembre, ya que hasta ahora, las cifras eran muy favorables a Cataluña. En concreto, Cataluña atrae al 23,75% del total de turistas llegados a España, que alcanzan los 66,1 millones, un 10,1% más respecto al mismo período de 2016. Como muestra de la gran evolución del turismo en España, solo en 2015 llegaron 68,1 millones y en 2016, un total de 75,6 millones.
