La deriva separatista de Carles Puigdemont puede convertir a Cataluña en una autonomía arruinada si finalmente salen los grandes bancos. Banco Sabadell ya ha asegurado que saldrá a Alicante, Madrid o Oviedo, decisión que se adoptará esta misma tarde, mientras que CaixaBank estudia Palma de Mallorca como posible sede.
Por primera vez desde 1845 Cataluña se quedará sin bancos privados con sede en la región. La salida de Banco Sabadell y la posible de CaixaBank llevarán a Cataluña a perder centenares de millones en impuestos autonómicos, generando más riqueza allí donde se asienten. Todo ello gracias al movimiento independentista, que ha tensado la cuerda a niveles jamás vistos. Los banqueros de CaixaBank estudian ahora trasladarse a Baleares, concretamente a Palma de Mallorca, mientras que el debate en Banco Sabadell es entre Madrid, Alicante y Oviedo, tal y como aseguran fuentes financieras conocedoras de estos movimientos a Intereconomía.com.
El primer banco creado en Cataluña fue el Banco de Barcelona, en 1844, hace justo ahora 173 años, casi dos siglos después la CC AA y su deriva separatista podría dejar a los catalanes sin un referente de las finanzas, siempre y cuando CaixaBank adopte finalmente la decisión de mudarse, al menos temporalmente, a Baleares.
El Banco de Barcelona fue antecesor y pionero de la banca tradicional en España. Tras una larga experiencia comercial desde el siglo XIII, con la creación de la Taula de Canvi (1401) dando lugar al primer banco de depósitos del Mediterráneo y, a mediados del siglo XIX, con la llegada de la revolución industrial, se había convertido en un referente. A partir de entonces, comerciantes y pequeños prestamistas se unieron e impulsaron un banco comercial y de emisión.
El Banco de Barcelona podía emitir billetes hasta que se le dejó al Banco de España la exclusividad de esa tarea, quebrando después en 1920. Entre sus principales clientes había comerciantes, banqueros, industriales y navieros. Su papel pasó a financiar esta actividad económica, contribuyendo a la puesta en marcha del primer ferrocarril en España, la línea de Barcelona-Mataró. El banco, no obstante, no daba acceso a todos los sectores ni a los particulares, tan sólo un grupo restringido de la burguesía catalana podía tener acceso a pedir préstamos. A partir de ahí, se crearon numerosas cajas de ahorro e incluso Jordi Pujol creó Banca Catalana, saqueado y llevado a la quiebra después.
Todas las cajas que había en Cataluña desaparecieron con la crisis de 2008, tras las fusiones frías y ventas en paquetes a otras entidades más grandes. Hasta ahora en Cataluña, están Banco Sabadell y CaixaBank, pero el primero ha decidido salir de la Comunidad Autónoma, y el segundo estudia hacerlo.


