La sucesión en Prisa, presidida por Juan Luis Cebrián, se cerrará antes de fin de año. La Junta de Accionistas nombrará al candidato a suceder al hasta ahora presidente y se espera una «transición ordenada».
«Este plan de sucesión lo puse yo en marcha voluntariamente», ha asegurado Cebrián en una entrevista a El País, y espera «por decir algo» que culmine antes de fin de año. El directivo ha asegurado que la ampliación de capital del grupo se va a «resolver muy pronto«: «Creo que estamos al final de la carrera en este sentido». La deuda aprieta las cuentas de la editora de El País y dueña de la Cadena Ser, cuando tiene un importante vencimiento próximamente, motivo por el que anunció una ampliación de 450 millones al no fracasar en la venta de Santillana. Asimismo, a esta operación se sumó la venta de Media Capital a Altice por 440 millones.
Cebrián ha subrayado que lleva años tratando de abandonar el cargo, que tiene «derecho al retiro» y que si no lo ha hecho aún «ha sido por sentido de la responsabilidad ante la demanda de consejeros y accionistas» para lograr estabilizar la estructura financiera de Prisa. Una vez ejecutada su salida, se mantendrá como presidente de El País. Además, pretende que se establezca una fundación para garantizar la independencia de los medios del grupo, de la que él formaría parte.
«Yo voy a estar fuera de la compañía, pero quiero que se establezca un mecanismo institucional, una fundación, que, en el futuro, cuando yo no exista, garantice la autonomía de las redacciones y garantice la no injerencia en esa autonomía de las redacciones y de los directores de los medios en lo que es la responsabilidad del contenido de los mismos», ha adelantado.
«La idea es hacer una fundación con la contribución de El País y del Grupo Prisa y la mía», ha añadido, que tenga poder de intervención en el nombramiento y cese del director del diario y que tenga también un poder respecto a la línea editorial. Cebrián, que no ha adelantado el nombre de su candidato para la sucesión, ha aseverado que habrá de tener «un perfil de identidad y de continuidad con el significado de los valores intangibles de El País«.
«Alguien que no sea un paracaidista, un extraño a lo que los medios de comunicación y los sistemas de educación constituyen y que tenga capacidades también en el sector financiero, y respeto y aprobación por parte de los accionistas de esta casa», ha finalizado.


