Cepsa impulsa su negocio de comercialización de electricidad y gas para particulares y empresas en un mercado copado por Iberdrola, Endesa y Gas Natural Fenosa.
El consejero delegado de Cepsa, Pedro Miró, ha dicho afirmado que su compañía quiere aportar la energía que sus clientes demandan y «jugar un papel» en los distintos ámbitos del negocio energético. Hasta ahora, Cepsa suministra energía 100% renovable y este nuevo negocio que trata de impulsar tiene una fuerte competencia en el mercado.
Miró ha manifestado que no iba a hacer ningún comentario adicional sobre una información publicada por El Economista, aunque ha afirmado que no supone ningún giro brusco en la estrategia de la compañía, sino que está en línea con la modificación que Cepsa ha introducido en su visión sobre el panorama energético. De hecho, la comercializadora eléctrica de Cepsa se creó en 2002, según apuntan en su propia web, y ahora trataría de desarrollarla en un momento clave para el sector petrolero, más cuando el coche eléctrico es ya una realidad.
«En 2002 el Grupo Cepsa comenzó a diversificar sus actividades con su entrada en el sector eléctrico para cubrir las necesidades de productores y consumidores, ofreciendo sus servicios en las siguientes ramas: representación, comercialización, centro de control y trading», apunta la web de Cepsa.
En su exposición inicial, ya había explicado que, tal como evoluciona el mundo, Cepsa tiene que ser un «suministrador energético» y ha agregado que la energía que suministre dependerá de cada realidad y de cada cliente.
Por otra parte, Miró ha dicho que en estos momentos el ‘mix’ energético actual «está siendo claramente cuestionado» y Cepsa debe plantearse qué hacer, por lo que está llevando a cabo un análisis de prospectiva, que se presentará el próximo mes.
En el mismo, se analizan regiones, tendencias de consumo, tendencias en el transporte, así como la evolución de los consumos y de los productos químicos, ha explicado Miró, que ha añadido que todo ello se concretará luego en productos y zonas geográficas.
En cuanto a la diversificación geográfica, ha señalado que es difícil compaginar las aspiraciones de crecimiento que tiene Cepsa si sólo se piensa en proyectos en España, por lo que la compañía va a tener que seguir expandiéndose, tanto en productos como en países. Ha señalado que si ahora Cepsa tiene el 30% de su actividad en países en crecimiento, donde la regulación es menor y hay un notable crecimiento demográfico, y el 70% en los desarrollados, en la «Cepsa del futuro» será al revés y tendrán una gran importancia el sudeste asiático y China.
Entre las posibles actividades a las que puede ir expandiéndose la compañía, Miró ha citado la movilidad y otras fuentes alternativas de energía. Ha afirmado que los cambios se tendrán que hacer de forma más ágil que en el pasado, pues no se puede seguir tardando ocho años en desarrollar cualquier gran proyecto, por lo que el plan estratégico Visión 2030 es un plan a quince años, con tres etapas de cinco.
En la primera se lanzarán un gran número de proyectos, que pondrán el énfasis en las áreas en que opera la compañía, mientras que la diversificación de áreas de actividad y proyectos se llevarán a cabo en la segunda y la tercera etapa del plan.
Colombia, Perú y Oriente Medio, las esperanzas para Cepsa
Respecto a la actividad en exploración de hidrocarburos, Miró ha reconocido que desde los descubrimientos en Argelia en los años noventa Cepsa no ha tenido el mismo éxito, aunque tiene esperanzas puestas en Colombia, Perú y Oriente Medio, zona esta última donde todavía tiene una actividad pequeña que «no puede hacer sino crecer».
En cuanto al cambio de modelo energético que se está produciendo, con la reducción progresiva del uso de combustibles fósiles por otras fuentes, ha dicho que «las cohabitaciones son complicadas energéticamente hablando» y ha advertido que, aunque por ejemplo en el transporte vaya a haber más opciones, esa «opcionalidad tiene un coste».


