El proxy advisor ISS, que ayuda a orientar el sentido de voto de los accionistas en la Junta, ha provocado un cisma en la última reunión de este tipo en Merlin Properties. En concreto, ha conseguido que el 42,49593% del capital se posicione en contra de la remuneración del consejo.
«Aprobar, con carácter consultivo, el Informe Anual sobre Remuneraciones de los Consejeros correspondiente al ejercicio cerrado a 31 de diciembre de 2017», rezaba el polémico anuncio en el orden del día de la junta. De hecho, este sistema permite a los consejeros cobrar una asignación fija anual por su condición de consejero de 100.000 euros brutos anuales, mientras que en caso de dimitir o cesar se prorrateará en función del tiempo que ha pertenecido al Consejo de Administración.
Además, cobran una asignación fija anual por pertenencia a comisiones de 15.000 euros brutos anuales a cada consejero que pertenezca a la Comisión de Auditoría y Control; otros 10.000 euros brutos anuales a cada consejero que pertenezca a la Comisión de Nombramientos y Retribuciones; y 5.000 euros brutos anuales a los presidentes de cada una de las comisiones.
«En caso de que se nombre o cese un consejero como miembro de una comisión durante el ejercicio, dicha cantidad se prorrateará en función del tiempo que ha pertenecido a la comisión en cuestión», señala este sistema.
Ha sido precisamente este punto el que más votos en contra ha recibido tras la recomendación del proxy advisor ISS, que pidió a los accionistas un voto de rechazo a este polémico punto 12.
El consejero delegado, Ismael Clemente, se mostró crítico con la decisión del proxy advisor ISS. Clemente sacaba pecho al asegurar que había superado 16 de los 17 apartados del examen de ISS.

«En nuestra opinión el problema es que ISS se enfoca en los consejeros ejecutivos pero no analiza la compensación total de una compañía ni el coste global de la misma”, ha asegurado en la junta. «En Merlin no hay remuneraciones encubiertas», ha asegurado en referencia a las prácticas de otras compañías.
Por otro lado, Merlin se sitúa como una de las compañías que mejor paga a sus trabajadores. En concreto, cada uno de los empleados percibe de media 128.434 euros, casi 15.000 euros más respecto a 2016.


