La Corporación Nacional del Petróleo de China (CNPC) sustituirá a Total en el mayor campo gasístico del mundo, en el que la francesa ha invertido 4.800 millones, y que ha abandonado por las sanciones de EE UU.
CNPC se hará con la parte de Total en el proyecto Pars Sur 11, el mayor campo gasístico del mundo y compartido con Catar, en caso de que la francesa finalmente se retire. Según cita la prensa oficialista iraní, el ministro de Petróleo, Biyan Zangané, adoptará esta decisión en caso de que Total se vaya.
Asimismo, Total no tendrá que afrontar multa alguna, pero no recuperará la inversión no será multada por su eventual retirada, pero que no recuperará la inversión ya realizada hasta la total implementación del proyecto.
La petrolera francesa anunció ayer que «no podrá seguir con el proyecto y tendrá que retirar todas las operaciones relacionadas con el mismo antes del 4 de noviembre de 2018, a no ser que las autoridades estadounidenses concedan una exención específica con el apoyo de Francia y las autoridades europeas».
La multinacional recordó en su nota que en el 90% de las operaciones de financiación de la empresa están implicados bancos estadounidenses y que podrían perder hasta el 30% de sus accionistas, que son también de EE UU.
El proyecto Pars Sur 11, que controla en un 50,1% la petrolera francesa, incluye una inversión de 4.800 millones de dólares (4.000 millones de euros) y su producción está destinada al mercado iraní.
Total se vería afectada por estas mismas a partir de noviembre, cuando se comienzan a aplicar al sector energético iraní
Total rubricó el acuerdo en julio de 2017 con Petropars, filial de la Compañía Nacional Iraní de Petróleo (NIOC), que controla el 19,9% del proyecto, y la corporación china, que atesora el restante 30%.
Con la salida de EE UU del acuerdo nuclear y la reimposición de las sanciones secundarias, Total se vería afectada por estas mismas a partir de noviembre, cuando se comienzan a aplicar al sector energético iraní.
Los países europeos estudian fórmulas para proteger a sus empresas con intereses en Irán de las sanciones y para salvar, asimismo, el pacto nuclear, ya que Teherán ha dejado claro que de no obtener los beneficios del acuerdo se retirará también del mismo.
El acuerdo, firmado en 2015 entre Irán y el Grupo 5+1 (EE UU, Rusia, China, Reino Unido, Francia y Alemania), limita el programa atómico de Teherán a cambio del levantamiento de las sanciones internacionales.
Pese a la presión de Washington, Irán firmó el miércoles un acuerdo preliminar con un consorcio internacional para desarrollar un yacimiento petrolífero, el primero de esos contratos desde la salida de EEUU del pacto nuclear.
Este acuerdo, rubricado con el consorcio Pergas, con base en Londres, tiene el objetivo de producir 655 millones de barriles de petróleo durante los próximos 10 años en el campo Keranj, en el suroeste de Irán.
El sector energético es de suma importancia para Irán, que tiene una de las mayores reservas del mundo de petróleo y gas, y ha aumentado su producción y las exportaciones desde el levantamiento de las sanciones internacionales.


