Coca-Cola ha dado a conocer una caída del 48% en el beneficio semestral, hasta los 2.553 millones de dólares. La ganancia neta por acción pasa a 59 centavos, frente a los 1,13 dólares registrados en el primer semestre del pasado año.
Los ingresos entre enero y junio caen un 14%, hasta los 18.820 millones de dólares. Respecto al trimestre más reciente, el beneficio cayó un 60%, hasta 1.371 millones de dólares, y la ganancia por acción fue de 32 centavos de dólar, frente a los 79 centavos que tuvo en el segundo trimestre del año pasado. Las ventas entre abril y junio caen un 16%, hasta los 9.702 millones de dólares.
La fuerte caída en ingresos y beneficio se debe al programa para revisar las franquicias de embotellado en Norteamérica, un proceso que la compañía espera cerrar a finales de este año.
«Estamos en un período de transformaciones sustanciales y cambios que nunca será fácil«, afirmó en el comunicado que acompaña estos resultados el presidente y CEO del grupo, James Quincey.
Excluyendo operaciones extraordinarias, Coca-Cola tuvo en el trimestre más reciente un beneficio neto por acción de 59 centavos de dólar, por encima de los 57 dólares que habían calculado los analistas. Al explicar sus datos, Coca-Cola citó los «desafíos macroeconómicos» en Latinoamérica, con un impacto especial en la reducción de los ingresos por las ventas en Venezuela y Brasil. Esta reducción se vio compensada en parte por el crecimiento en países como México y España.
