Coca-Cola European Partners (CCEP), la mayor embotelladora de la marca estadounidense en el mundo, ha cerrado el último trimestre del año con unas pérdidas de 61 millones de euros.
Las pérdidas diluidas por acción del cuarto trimestre fueron de 0,13 euros sobre una base informada o 0,49 euros sobre una base comparable, incluyendo un impacto insignificante del tipo de cambio. Pese a estás pérdidas, la embotelladora asegura que el dividendo trimestral se disparará un 24%, hasta los 0,26 euros por acción.
Según ha comunicado la embotelladora de Coca-Cola, las ganancias por acción en 2017 alcanzaron los 1,41 euros sobre una base contable, o de 2,12 euros sobre una base comparable, incluyendo el impacto negativo en la conversión de divisas de 0,04 euros.
Los ingresos contables alcanzaron los 11.100 millones de euros, un 21% en términos contables, o bien un 3% en comparables. El volumen tan solo se incrementó un 0,5% en base comparable. Las ganancias operativas en términos contables alcanzaron los 1.300 millones de euros en términos contables, y 1.500 millones en comparables.
En el informe de resultados divulgado hoy por la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV), la compañía precisa que durante el último trimestre del ejercicio registró unas pérdidas de 61 millones de euros que lastraron su resultado anual.
Si los datos se analizan en base proforma comparable, sus ganancias ascendieron a 1.035 millones de euros, un 13 % más que en 2016, y en los tres últimos meses del año su beneficio alcanzó los 240 millones.
En 2017, la facturación de la embotelladora superó los 11.000 millones de euros, lo que supone un crecimiento del 21 % en términos contables y del 1,5 % en base proforma comparable.
«En nuestro primer ejercicio completo como Coca-Cola European Partners hemos comenzado a darnos cuenta de las oportunidades de crecimiento derivadas de la integración y hemos incrementado moderadamente nuestras perspectivas iniciales de crecimiento en ingresos, beneficio operativo y beneficio por acción diluido», ha apuntado en un comunicado su consejero delegado, Damian Gammell.
Cae en Reino Unido y en Noruega
Por áreas geográficas, los ingresos de la firma en España, Portugal y Andorra aumentaron un 3% y representan ya el 24,5% del total del grupo, medio punto más que en 2016. Por el contrario disminuyó el peso del Reino Unido (del 19 al 18,5%) como consecuencia de la depreciación de la libra frente al euro y el de Noruega (del 4 al 3,5%).
Las ventas en volumen de los productos bajo la enseña de Coca-Cola cayeron un 0,5% pese al significativo incremento registrado en el caso de la variedad Zero Azúcar, que creció en torno a un 15%. No obstante, las bebidas carbonatadas de sabores y energéticas en general -donde se incluyen otras enseñas incluidas en el portafolio del grupo- aumentaron un 4%, con un «sólido crecimiento» de las marcas Fanta, Vio y Royal Bliss.
Además, las ventas en volumen de bebidas sin gas se incrementaron un 1%, mientras que las marcas de agua descendieron un 1,5%. De cara a 2018, la embotelladora espera un crecimiento de su facturación de un sólo dígito -de entre el 1 y el 3%- en base comparable y a un tipo de cambio constante, debido en parte a la mayor carga fiscal que soportará la industria de los refrescos.
«Se espera que estos impuestos aumenten entre un 2 y un 3% aproximadamente los ingresos y en un 4% el coste de los bienes», han apuntado desde el grupo.
Asimismo, la compañía mantiene como objetivo «obtener unos ahorros anuales antes de impuestos de entre 315 y 340 millones de euros a través de las sinergias» conseguidas con la fusión de tres embotelladoras europeas, proceso cerrado en 2016 y que alumbró a la actual CCEP.


