El Ayuntamiento de Barcelona, dirigido por Ada Colau, responde a la suspensión del contrato de electricidad de Barcelona con la instalación de placas solares en 48 edificios municipales y otorgará en concesión techo público para incentivar la inversión en la generación de energía solar.
El movimiento se produce semanas después de que un juez, a instancias de Endesa, haya tumbado la adjudicación de la luz de Barcelona. Las novedades del programa de impulso a la generación energética solar en Barcelona se han dado a conocer este lunes a través de la teniente de alcaldía de Ecología, Urbanismo y Movilidad, Janet Sanz, y el concejal de Presidencia, Agua y Energía, Eloi Badia, y que prevé una inversión público-privada de 17,2 millones entre 2017 y 2019.
Sanz ha explicado que el objetivo es que el autoconsumo, la autoproducción y la generación energética renovable y local formen parte de la cotidianeidad de Barcelona.
Asimismo, ha subrayado la necesidad de que «apostar energía renovable no sea un viacrucis para nadie«, y se ha mostrado convencida de que con la apuesta pública se genera confianza.
Las actuaciones se centran principalmente en la incorporación de generación en las cubiertas y azoteas existentes de la ciudad, tanto públicas como privadas, y en el espacio público.
Así, en el marco de este programa, el Gobierno de la alcaldesa Ada Colau se propone duplicar la generación eléctrica municipal procedente de energías renovables en dos años, pasando de 1,8 a 3,9 MWp de potencia fotovoltaica instalada, lo que supone doblar el ritmo de instalación respecto al mandato anterior.
Badia ha explicado que el ámbito de las actuaciones propias es en el que el Ayuntamiento actuará con más fuerza. En total, se invertirán 12,3 millones en 48 actuaciones en edificios, equipamientos y espacios de alta concurrencia y accesibilidad -10 bibliotecas, 10 escuelas, diez espacios públicos y 18 equipamientos públicos- para instalar 2.090 kWp.
