La intervención sobre Electricaribe, filial de Gas Natural Fenosa, en Colombia se gestó con un fuerte operativo militar y policial. Las patrullas formadas por numerosos agentes se presentaron en las 21 delegaciones de Electricaribe, participada en un 85% por Gas Natural Fenosa, y desalojaron a todo el personal. Esta intervención sobre Electricaribe «está respaldada por el mandato que la Constitución Política colombiana le impone al Estado, en el sentido de asegurar la prestación eficiente de servicios públicos en todo el territorio nacional».
La intervención se produjo tras la falta continúa de suministro eléctrico en una de las zonas más pobres de Colombia. El Gobierno de Juan Manuel dos Santos ya había amenazado a Gas Natural Fenosa con esta medida si no atajaba su crisis. Electricaribe ha tenido problemas de suministro en la zona norte de Colombia, donde viven 2,4 millones de personas.
El Gobierno colombiano designó a Javier Alonso Lastra Fuscaldo como agente interventor de la filial de Gas Natural Fenorsa.
Medios locales colombianos han señalado que las sedes de Electricaribe amanecieron con una fuerte presencia policial, por lo que la intervención se realizó de forma coordinada y se notificó a Gas Natural Fenosa. No obstante, algunos trabajadores protestaron y trataron de resistirse ante la intervención policial, pero no fue la tónica.
Carteles en la entrada de las sedes de la filial de Gas Natural Fenosa
El protocolo que seguían los funcionarios de las Fuerzas de Seguridad de Colombia se iniciaba con la notificación de la intervención a los responsables de las sedes de Electricaribe para «asegurar la prestación del servicio de energía eléctrica en los departamentos abastecidos por Electricaribe: Atlántico, Bolívar, Cesar, Córdoba, La Guajira, Magdalena y Sucre».
Tal y como se reflejaba en la orden del Gobierno de dos Santos. En esta orden se hacía una toma de posesión «de los bienes, haberes y negocios de la sociedad». «Los acreedores y en general las personas que tengan en su poder activos de propiedad de Electricaribe deben proceder a entregarlos de forma inmediata al agente interventor», aseguraban los funcionarios en los carteles colocados en las entradas de las sedes.
Un agente especial como interlocutor para clientes y acreedores
Se designó un agente para cada una de las sedes y éste era el único que podía recibir los pagos de los clientes. Los acreedores, por su parte, solo podrán dirigirse al funcionario en cuestión para mantener la relación empresarial.
A la CNMV, Gas Natural Fenosa mostró su intención de «cooperar y colaborar». Electricaribe, la filial de Gas Natural en Colombia, acumula facturas impagadas por valor de 1.259 millones, aunque la empresa ha realizado provisiones sobre el 83% de este importe.Gas Natural ha dado a conocer esta cifra coincidiendo con la presentación de los resultados a cierre de septiembre, una caída del 15% en el beneficio, hasta 930 millones, debido a la bajada de precios de las materias primas energéticas.
