La hucha de las pensiones se agota, y de momento no hay ninguna medida al respecto, más cuando desde el Gobierno aseguran que las pensiones están garantizadas, pero ¿hasta qué punto? ¿hasta cuándo?
El agotamiento de la hucha de las pensiones, el fondo de Reserva de la Seguridad Social, ha creado alarma, pese a que se constituyó precisamente para las épocas de vacas flacas, es decir, cuando los ingresos por cotizaciones sociales no cubrían el gasto total de los pensionistas. Y es que, los sucesivos Gobiernos de España han mantenido el esquema piramidal, donde los nuevos pagan la jubilación de los antiguos.
Con la crisis, el sistema de pensiones ha recibido menos dinero y por tanto se ha tenido que meter mano a la hucha de las pensiones desde 2011, más cuando los salarios se han reducido, bajando también la cuantía de las aportaciones.
Este problema en la Seguridad Social crea alarma entre los contribuyentes y futuros pensionistas, que aún no ven realmente una solución al esquema piramidal sostenido durante décadas a costa de inyecciones de liquidez.
Ante esta situación, las entidades financieras han realizado una nueva campaña para captar planes de pensiones, más cuando la fecha de caducidad de la hucha de las pensiones llegará antes de la segunda extra de 2017. La hucha de las pensiones tiene aún un remanente de 25.176 millones de euros, insuficiente para cubrir tres extras.
Un reciente estudio de BBVA pone de manifiesto que los jóvenes de 26 a 35 años se han mostrado a favor de recibir una mayor información sobre la edad a la que se pueden jubilar, el importe de su futura pensión y las diferentes formas de ahorrar para la jubilación, ámbito este al que se suman también los jóvenes de 18 a 25 años, según un reciente estudio de BBVA. Las personas de 56 a 65 años son las que declaran un menor interés por estar informados en los tres ámbitos considerados, pese a estar más cerca del retiro.
El problema (y la solución) de la fiscalidad de los planes de pensiones
Los bancos han dado a conocer sus ventajas en sus planes fiscales, incluida la fiscalidad de cada uno de estos productos financieros. Banco Santander, por ejemplo, lo da a conocer al detalle en su simulador.

HelpMyCash ha elaborado un comparador en el que se da a conocer las ventajas fiscales de los planes de pensiones según el perfil de cada uno. Así, se conocerá el ahorro fiscal en comparación con un fondo de inversión.
Y es que, al aportar dinero a un plan de pensiones se realiza un retraso en el pago de impuestos hasta que se rescate el plan. De esta forma, el ahorrador pagará menos IRPF hasta el momento en el que tendrá que pagar a Hacienda por ello.
De esta forma, un trabajador que ingrese un salario bruto de 30.000 euros que aporte 1.200 euros al año durante 30 años a su plan de pensiones con una rentabilidad constante del 3% habría acumulado 55.890 euros, pero tendría disponible 39.123 euros debido al pago de impuestos.
La renta vitalicia evita pagar más a Hacienda
En comparación con un fondo de inversión, el plan de pensiones saldría más rentable. Y es que, tras el pago de impuestos y bajo las mismas condiciones, el particular obtendría 36.143 euros, casi 3.000 euros menos.
Cabe destacar que el ahorro fiscal como las ganancias a la hora de rescatar el plan de pensiones dependen de los ingresos brutos, de la rentabilidad, de las comisiones, y de la forma en la que se rescate el plan, ya sea de golpe o bien en forma de una renta vitalicia.
Hacienda cobrará únicamente impuestos una vez se rescate el plan de pensiones. La forma de realizar esta operación es fundamental para evitar después sustos con la Agencia Tributaria. Y es aquí donde entran en juego los cálculos para evitar saltar de tramo en el IRPF, ya que en caso de hacerlo habría que pagar más a Hacienda.
Para ello se debe planificar el rescate del plan de pensiones de forma cuidadosa y con el objetivo de cobrar el importe de las aportaciones sin saltar de tramo en el IRPF o bien evitando pagar el mismo nivel que se abonaría mientras si no se hubiera aportado al plan de pensiones.
El fin es encontrar ese ahorro fiscal que en la mayoría de los casos no es tal si se rescata todo el plan de pensiones de una sola vez, e incluso se podría llegar a pagar más en este caso. Para evitarlo, se puede rescatar el plan con rentas vitalicias, es decir, como si se percibiera un salario al mes para evitar inflar los ingresos anuales.
Como todos los productos financieros, hay que prestar atención a las condiciones a la hora de contratarlos. Y es que, el rescate de un plan de pensiones no se produce hasta el momento de la jubilación, aunque también existe flexibilidad al respecto, aunque no es la norma habitual.
Se podrá rescatar el plan de pensiones siempre y cuando exista incapacidad laboral, situación de invalidez, el fallecimiento del partícipe, paro de larga duración -más de dos años- o por desahucio. También existe la posibilidad de rescatarlo antes si se contrató al menos durante 10 años.