La marca premium Infiniti ha incorporado al mercado español el nuevo crossover QX30 con un precio de partida -con oferta de lanzamiento- de 33.900 euros.
En su presentación, el nuevo consejero delegado de la marca en España, Agustín Álvarez de las Asturias, ha destacado que, con este nuevo modelo, Infiniti quiere seguir el buen ritmo de ventas de este año en el mercado nacional, con un crecimiento del 108% y 863 unidades entregadas.
Estas cifras sitúan a la firma como la segunda automovilística que más crece en lo que va de año en el mercado español, detrás de la británica Jaguar.
La empresa quiere cerrar 2016 con 1.200 unidades comercializadas, y 1.500 en el año fiscal
Desde la marca se ha puesto de relieve que el QX30 ocupará una posición “exclusiva” en el segmento, ya que servirá de nexo para cubrir el hueco que había entre los vehículos compactos de gama alta de la competencia y los modelos crossover de mayor tamaño.
El QX30 monta un motor Mercedes-Benz diésel de 2.2 litros que entrega 170 CV y genera 350 Nm de par, consiguiendo una aceleración de 0 a 100 km/h en 8,5 segundos con tracción integral.
El propulsor consume 4,9 litros a los 100 kilómetros y tiene un nivel de emisiones de 128 g/km. En cuanto al diseño, este crossover ofrece un aspecto “más acentuado” y se une al Q30 dentro de la nueva línea de modelos compactos de la marca.
Infiniti ha resaltado que la combinación de una línea del techo bajo, su posición elevada y aspecto de crossover “crean un espectacular impacto visual”. El vehículo es 30 milímetros más alto que el Q30 Premium y 45 milímetros más elevado que el Q30 Sport, con barras longitudinales de techo en cromo satinado de serie, lo que le otorga una forma más acentuada y una mayor funcionalidad.
El paso de rueda del QX30 es 5 milímetros más ancho que el del Q30, lo que contribuye a su aspecto de crossover
Destacan el parachoques delantero y trasero, con un nuevo diseño, y las molduras en los estribos, que le confieren un aspecto robusto, además de una carrocería acabada con accesorios cromados satinados.
En el interior, de serie está acabado con una tela negra “de alta calidad”, aunque se puede incluir cuero negro o beis. Infiniti también ha destacado el confort del habitáculo gracias al trabajo de insonorización realizado por sus ingenieros.
Así, la aplicación de materiales que amortiguan el sonido reduce la intrusión del ruido del viento, la carretera y del ruido no deseado del motor en el habitáculo. Al silencio del habitáculo contribuye la función de Active Noise Cancellation (control activo de ruido), que emite ondas sonoras desde los altavoces de las puertas para eliminar cualquier ruido retumbante que salga del motor.
Respecto a las tecnologías activas en materia de seguridad, el vehículo incorpora monitor de visión periférica (Around View Monitor) con detección de objetos en movimiento y asistencia automática al estacionamiento.
También equipa el control de crucero inteligente (Intelligent Cruise Control) para mantener una distancia de seguridad con respecto al vehículo precedente
En materia de infoentretenimiento, el sistema InTouch, marca comercial de Infiniti que se introdujo por primera vez en el Q50, ha evolucionado y se ha actualizado para el QX30, incluyendo ahora un control táctil a través de una interfaz con pantalla de siete pulgadas.
Además, la función de reconocimiento de voz interactúa con el sistema InTouch para controlar las órdenes de audio y navegación.
Infiniti ha indicado que para establecer una base de producción para el QX30, fue preciso un nuevo compromiso de 250 millones de libras esterlinas (279 millones de euros) para las ampliaciones de la planta, con una superficie total de 25.000 metros cuadrados.
La firma ha señalado que mantiene el compromiso de presentar un modelo cada año -en 2016 han incorporado dos- y, de esta forma, a primeros de 2017 lanzarán el Q60 coupé. También ha anunciado que a finales del próximo año o principios del 2018 llegará el SUV medio QX Sport.
