Cataluña, golpe al turismo: cruceros con escala Barcelona, desviados a Valencia

Empresas 06/10/2017

Las navieras evitaron desembarcar en Barcelona durante la celebración del referéndum ilegal. Al menos dos cruceros con destino a Barcelona amarraron en Valencia, con una capacidad conjunta de cerca de 5.300 turistas con un alto poder adquisitivo.

El golpe de Estado en Cataluña golpea directamente a una de las mayores fuentes de ingresos de la región: el turismo. A la cancelación de reservas y un parón en la llegada de turistas se suma ahora el cambio de rutas de algunos cruceros, como el Mein Schiff 3 y el Mein Schiff 5, operados por el gigante TUI. Ambos amarraron en Valencia, pese a tener destino Barcelona.

Este cambio de escala es una muestra más de la prudencia empresarial ante los acontecimientos que ocurren en Cataluña, más cuando al menos cuatro cotizadas ya han salido de Cataluña, como Banco Sabadell, Dogi, Eurona y Oryzon Genomics, y todo apunta que será el comienzo de un reguero.

Para Valencia es una oportunidad de oro para sacar rédito en la crisis catalana. Y es que, si los cruceros comienzan a abandonar la Ciudad Condal es el puerto de la capital del turia el más cercano para atraer un turismo de calidad. Las empresas pueden conocer el puerto y los turistas la ciudad.

Los cruceros evitaron así recalar en Barcelona y han salido este martes del amarre. Asimismo, su pasaje es alemán con alto poder adquisitivo, por lo que si se mantiene la escala, el dinero podría quedarse en Valencia.

Asimismo, Valencia podría iniciar la competencia a uno de los puertos que mejor funcionan de España, al menos hasta ahora. De hecho, navieras han reservado ya los amarres para seis cruceros de gran capacidad, con hasta casi 4.000 pasajeros. La proyección del puerto apunta que podrían volver a registrar cifras de pasajeros similares a la crisis de 2007.

A este cambio de rumbo se suman las cancelaciones hoteleras en Cataluña. Según la patronal de los hoteles, el número de cancelaciones llega al 80% en algunos casos, es decir, un millón de euros en un sector que vivía hasta ahora un momento muy dulce por la afluencia de turistas.  Los propietarios avisan: cuando acaben los conflictos en Cataluña “se va a ver una caída brutal” en el sector. Hay hoteles que de una ocupación completa han pasado al 20%, mientras que la cadena de establecimientos baratos B&B ha confirmado que en sus establecimientos «hay anulaciones y enfriamiento de reservas a futuro».

Esta noticia habla de:

Noticias relacionadas