Deutsche Bank ha fulminado con efectos inmediatos a su consejero delegado John Cryan, que tenía contrato hasta 2020. Christian Sewing ocupará su lugar desde ya, pese a que Cryan mantendrá el puesto hasta finales de abril.
Cryan aterrizó en el primer banco alemán en 2015 y desde 2016 era consejero delegado con el objetivo de volver a los números verdes. Deutsche Bank ha registrado pérdidas acumuladas de 8.625 millones de euros desde 2015, aunque las ha reducido ejercicio tras ejercicio, hasta cerrar el pasado año en los 497 millones, frente a los 6.772 millones de 2015.
«A pesar de su relativamente corto periodo como consejero delegado, John Cryan ha desempeñado un papel crítico en los casi 150 años de historia de Deutsche Bank y ha sentado las bases para un futuro exitoso», ha asegurado Paul Achleitner, presidente del consejo de supervisión de Deutsche Bank. «Sin embargo, tras un exhaustivo análisis hemos llegado a la conclusión de que necesitamos una nueva dinámica ejecutiva para el banco», ha considerado.
No es la primera salida sonada de la primera entidad financiera alemana. Marcus Schenk, presidente de Deutsche Bank, no continuará al frente y será sustituido por Garth Ritchie y Karl von Rohr, con competencias muy distintas entre ellos. Ritchie se encargará del negocio corporativo y de inversión, mientras que Frank Straus, mano derecha de Christian Sewing será el responsable de banca privada y comercial. Sewing aterrizó en la entidad alemana en 1989.
«En sus más de 25 años en Deutsche Bank, Christian Sewing ha demostrado ser un líder fuerte y disciplinado. El consejo de supervisión está convencido de que él y su equipo serán capaces de liderar con éxito a Deutsche Bank hacia una nueva era», ha indicado la entidad.


