Los responsables del grupo DIA han restado importancia tanto al volumen de denuncias presentadas por algunos de sus franquiciados como al elevado peso de los bajistas en su capital, que la convierten en la firma del IBEX 35 con mayor porcentaje de posiciones que apuestan por una caída en el valor.
Así lo ha asegurado en rueda de prensa el consejero delegado de la compañía, Ricardo Currás, quien se ha mostrado satisfecho con los resultados económicos registrados en 2016, pese a que el beneficio ha caído un 42%.
«Nuestro modelo de franquicia funciona. Engañar a mucha gente durante un rato es posible, engañar a mucha gente durante mucho rato es posible también, pero engañar a mucha gente durante mucho rato parece difícil», ha ironizado Currás.
En este sentido, ha insistido en que por el momento «no ha habido nunca una condena en contra» de la cadena de supermercados en procesos judiciales con franquiciados. Además, ha señalado que frente a las 2.147 tiendas en régimen de franquicia que tiene DIA en España, existen actualmente diez litigios abiertos –algunos de ellos reúnen a decenas de franquiciados– y tres de ellos han sido ganados por la compañía en primera instancia.
«Los franquiciados están más satisfechos en 2016 que en 2015«, ha afirmado Currás, quien ha explicado que las encuestas internas dirigidas a medir el grado de satisfacción de sus socios apuntan a que sus ayudas comerciales y financieras y las mejoras en el servicio logístico fueron los avances más destacados por éstos en 2016.
Los bajistas apuestan por una caída en el sector en Europa
Sobre el elevado peso de los bajistas en su capital (en sus manos está actualmente el 15,7% de las acciones, de acuerdo con los últimos datos publicados por el regulador bursátil), el director corporativo de DIA, Amando Sánchez, lo ha atribuido a la situación que vive el sector de la distribución en Europa.
«Aunque es una situación exógena a la compañía, es cierto que lo hemos analizado porque somos la compañía española -del IBEX 35- con más porcentaje de bajistas. Nuestro análisis es que hay algo de sectorial, el nivel de posiciones cortas en el sector de la alimentación en Europa está por encima de la media de otros sectores», ha argumentado Sánchez.
Los llamados inversores bajistas son aquellos que apuestan por la caída del valor de los títulos, por lo que adquieren prestadas acciones -a cambio de una comisión- que venden con la esperanza de recomprarlas a un coste menor cuando se devalúen, obteniendo de esta forma una plusvalía.
«Es un tema que seguimos porque tiene repercusión en la prensa, en la medida en que los resultados y el desempeño de la compañía sea positivo, pensamos que desaparecerá. Además, somos una de las dos empresas europeas del sector de la distribución con mejor rentabilidad», ha defendido Sánchez.
No obstante, ha admitido que la presión de las posiciones cortas sí les exige «ser más cuidadosos con la comunicación», tras recordar que el precio por título de la firma desde su salida a Bolsa, en 2011, ha evolucionado al alza al pasar de los 3,5 euros en los que arrancó a cotizar hoy en el entorno de los 4,95 euros.


