José Manuel Vargas, presidente de Aena, ha renunciado al cargo «por motivos personales«, según el comunicado a la Comisión Nacional del Mercado de Valores. La dimisión se produce justo después de la crisis en El Prat de Barcelona.
La salida de Vargas se produce «por motivos personales» y se hará efectiva el próximo 15 de octubre. El ministro de Fomento, Íñigo de la Serna, ha respaldado el trabajo de Vargas y desliga la dimisión a la huelga de los trabajadores de seguridad de Eulen. «Sería injusto relacionar esta decisión con el asunto de El Prat», ha informado a los periodistas tras un acto. Aena cae más de un 1% en Bolsa, hasta los 152,95 euros por título.
Vargas llegó a la presidencia de Aena en 2012 y bajo su mandato se realizó la salida a Bolsa en febrero de 2015. Asimismo, ha tenido que hacer frente a un ERE voluntario para bajar la edad media de la plantilla. En su último ejercicio, Aena ganó 461 millones de euros y su facturación rozaba los 1.900 millones. Asimismo, ha vivido la época dorada del turismo, con un crecimiento de casi dos dígitos en sus aeropuertos.
También ha dimitido del consejo Simón Pedro Barceló Vadell, que además de consejero era miembro de la Comisión de Nombramientos y Retribuciones y de la Comisión Ejecutiva de la Sociedad.
Aena evita la huelga en los aeropuertos tras un principio de acuerdo
Por otro lado, los sindicatos de Aena y Enaire y los directivos de estas empresas participadas por el Estado han llegado hoy a un preacuerdo que evitará la posible convocatoria de una huelga en otoño en los aeropuertos españoles, han indicado a Efe fuentes de la negociación.
El preacuerdo deberá pasar el trámite interno de presentación ante los Consejos de Administración y de dirección de ambas entidades para su ratificación y, aunque las citadas fuentes no han especificado nada más por estar pendiente de esa tramitación, han indicado que es satisfactorio.
Entre las peticiones sindicales se encontraba la de 600 nuevos puestos de trabajo para el gestor de Navegación Aérea de España (Enaire) y para Aeropuertos Españoles y Navegación Aérea de España (Aena), más allá de la tasa de reposición, así como la recuperación del poder adquisitivo de los trabajadores en los últimos años, calculada en torno al 8%.
Estos eran los únicos aspectos que quedaban pendientes de cerrar entre las empresas y los sindicatos, y pasaban por que el Gobierno definiera la fórmula para dar encaje a los incrementos de plantilla y de salarios en las cuentas del Ministerio de Hacienda.


