La Audiencia Nacional ha confirmado este semana la prórroga de la prisión preventiva de José Villarejo otros dos años, hasta el límite máximo de cuatro años. El excomisario ya amenazó este verano en una carta a numerosas empresas del IBEX 35, pero también a otras no cotizadas como Planeta o Mutua Madrileña, que tiraría de la manta si continuaba en la cárcel. Estos dos años se les pueden hacer muy largos a estas compañías que ven como los grandes inversores internacionales comienzan a replantearse su inversión en ellas por haber actuado de forma poco ética y verse inmersas en procesos judiciales.
Villarejo lleva dos años en prisión preventiva y puede pasar otos dos más acusado de delitos de organización criminal, cohecho y blanqueo de capitales en el marco de la denominada Operación Tándem tras rechazar la sección tercera de lo Penal de la Audiencia Nacional que se vulneren sus derechos fundamentales y teniendo en cuenta «la dimensión de la investigación, el tiempo que se está invirtiendo en ella, que precisa cooperación judicial internacional y el análisis de material informático encriptado»·
El auto de la Audiencia Nacional no sólo ha cabreado a Villarejo, sino que ha caído como una losa en las numerosas empresas del IBEX 35 y en otras no cotizadas que contrataron los servicios del expolicía. Además ha acrecentado las dudas de los grandes inversores internacionales, lo que en el argot del mercado se les denomina ‘manos fuertes’, porque por su gran capacidad financiera pueden mover un valor en uno o en otro sentido.
Muchos de estos inversores, que ya han venido manifestando su preocupación, principalmente por las dos empresas que más cuestionadas están por el caso Villarejo, -el BBVA, que está imputado, e Iberdrola, que tiene abierta una pieza separada para determinar si los contratos con el excomisario eran ilegales-, tienen prohibido en sus estatutos invertir en aquellas compañías, no ya que estén inmersas en procesos judiciales, sino simplemente por el hecho de que ejecuten acciones de dudosa ética.
Y los acontecimientos se pueden acelerar a partir de ahora. «Sólo espero que España, en tantos órdenes tan trascendentales y que a todos nos conciernen, no quede malherida; hay heridas, como las del gigante de la banca»-BBVA- , «que apenas están empezando a ser visibles». Sobre el BBVA añadió que se le ha puesto en riesgo a ojos de las más importantes instituciones nacionales e internacionales por el simple capricho de quienes inventaron un espionaje que nunca existió. Al BBVA, en opinión de Villarejo, el barro le llega de momento a las rodillas, pero sugería que si ‘tira de la manta’ el barro llegará a sepultar al banco, que durante la presidencia de Francisco González contrató sus servicios siendo comisario de Policía en activo.
Otras compañías nombradas por Villarejo en ese escrito fueron Repsol, Indra, Caixabank, Iberdrola, Santander, Grupo Planeta, Mutua Madrileña, Telefónica y «tantas otras que puedan sufrir el mismo destino para alegría de la competencia extranjera y de esa extrema izquierda que atribuye al IBEX 35 un peligro mayor que al ‘hombre del saco’», señalaba el excomisario.
BBVA e Iberdrola han intentado quitar hierro al asunto y han manifestado en diversas ocasiones que el caso Villarejo no le estaba afectando ni en sus negocios ni en su cotización en Bolsa. Sin embargo, especialmente en el caso del primero, y a exigencias de organismos como la SEC, la CNMV de Estados Unidos, tanto el daño reputacional como el económico derivado del pago de indemnizaciones a los afectados, ya ha tenido que ser incluido como un riesgo en algunos folletos de emisión de renta fija, como bonos. Igualmente lo ha hecho Iberdrola, pero de forma muy disimulada y en pocas líneas, algo muy ‘raro’ en una compañía que presume de transparencia, ética en los negocios y sostenibilidad.
Se da la circunstancia que uno de los principales accionistas tanto de BBVA como de Iberdrola, con participaciones del 3%, es el Norges Bank, el fondo soberano, es decir el brazo inversor, del Estado noruego, que tiene una política de inversión muy estricta respecto a las empresas en que interviene.
En ambos también esta presente Blackrock, que cuenta con el 5% del capital de cada una de ellas, destacando en la eléctrica, como otro accionista de relevancia, Qatar con más del 6%.
Dos años más como preso preventivo es mucha presión para el excomisario Villarejo, que cuenta con 68 años en la actualidad y al llegar a los 70 puede seguir en la cárcel, según ha determinado la Audiencia Nacional. Puede hablar y pactar con la Justicia, aunque para ello, como manifestó este verano, «la marca España quede malherida a los ojos de los inversores internacionales». A muchos ejecutivos del IBEX 35 se les van a hacer muy largo estos años.
